jueves, 25 de diciembre de 2014

Marwan que lo guarde La Fortuna o Dios o lo que sea.

En Aluche los gatos llevan pistolas.


       Lo tiene todo para triunfar, es atractivo, un showman extraordinario, buena voz para defender lo que expresa, eso sí debe afilar un poco la pluma para decir lo que dice con más talante literario. Es ingenioso, simpático, cordial, rebosa humor y autocrítica, y además es mi amigo, él lo habrá olvidado pero en la firma de discos, me llevé los dos que tenía en venta, cuando le dijimos que éramos de Ceuta se dejó llevar, me preguntó si era medio moro como él, mi mojera no ofrece dudas sobre su origen caucásico, le dije ¿Quién sabe? Eso nunca se sabe en tierra de fronteras. No soy tan ingenuo como para pensar que me recuerde; La sala La libertad, unos cincuenta chiflados agolpados, su dolor de garganta que le hizo subir por el suelo con más encanto que pena. Guardo sus discos firmados con esmero y un deseo enorme de que triunfe, si no lo hace perderé la ilusión sobre el buen gusto de nuestro país.

Tú, Laura, eres mi paracaídas, permíteme que te abra.

       Mi paracaídas es una gran canción y tiene muchas más con esta etiqueta, de alto voltaje son la que habla de la odisea de su padre palestino hasta llegar a España, por un lado y por otro la de los chicos de la calle de Brasil.

        En realidad dijo que en su barrio hasta los gatos se afilaban las uñas con una navaja. No os fiéis de los poetas, mienten tanto como los políticos pero no obtienen ningún beneficio de ello. Es su naturaleza, por ella mueren sin motivo aparente, cumplen su destino como diría Welles.

2 comentarios:

  1. Pues resulta que descubro, tarde, este cuaderno tuyo y -para mayor sorpresa- ya empezado el año que esperamos de 2015.

    Bueno, pues volveremos con más calma a las lecturas que nos dejas en este espacio, F.Enrique. Salud.

    Julio G. Alonso

    ResponderEliminar
  2. No es una extravagancia vacua, Julio, no he encontrado otra fórmula, debe haberla, para poner en primera página lo que más me interesa en un momento determinado, en este caso significa el intento de echar una manita humilde a un amigo. No puedo hacer más.

    Salud, Julio, y que la gente cambie y observe lo anacrónico y desfasado que es eso de morir por un rey.

    ResponderEliminar

Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.