miércoles, 24 de diciembre de 2014

Corazón mío, esta noche


     Simplemente a Laura, por su amor inmenso, tan ciego y desordenado que hizo que regresara desde el borde del abismo.




Corazón mío, esta noche quisiera pensar
en los viejos barcos anclados en el puerto,
en la estrella de antaño que permanece azul,
en la soledad que corre por mis venas,
en aquellos errores,
¡Qué desastre, Dios mío, qué caída en silencio¡

Tú siempre esperabas
la magia de su rostro,
el ritmo de su paso.

Tú esperabas siempre
la llegada de aquella que nunca apareció,
soñabas mientras soñabas.

No fui muy despierto y pagué por cada rosa
desvelada o exiliada, y pagué por cada sueño.
Yo no era su amante sino su payaso,
parecía decirme todo, y tú no lo escuchabas.

Ahora tengo que mirarme en otro espejo
para no manchar la huella de tu esperanza,
para no quebrar la corona que adornara tu frente.

9/10/11

4 comentarios:

  1. Enrique, unos versos con mucho sentimiento y arrepentimiento.
    Realmente preciosos. Me encantan todas las estrofas, y como escribes.

    He tenido que buscarte en el mensaje que me dejaste en el mono, pues no me acordaba como se llamaba tu blog.
    Si vuelves alguna vez al mío, para no perderte la pista, accede si quieres claro, a: eres miembro

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  2. Gracias, Elda, poder contar con tus palabras es realmente algo digno para estar contento; siempre infundiendo ánimos, siempre dispuestas a dejar tu sello inconfundible.

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  3. !Cuanta ternura, Enrique, en este poema de amor!
    Me ha venido a la mente una frase que leí y no sé si tiene autor: cuando un poeta te ama, nunca mueres, es tan certera...Gracias por dejarnos la tinta lírica de tus recuerdos, por la autenticidad que emanan de tus versos, gracias por ser como eres, un poeta de los pies a la cabeza que jamás nos dejas indiferentes.
    Vaya siempre contigo mi cariño y mi sincera amistad, querido amigo.

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    Respuestas
    1. Recibir tus palabras es siempre un motivo de alegría, algo parecido a una fiesta, María, y una oportunidad para ir llenando la memoria con frases imborrables. Te agradezco mucho lo que me dices, este poema puede estar un poco desencajado entre los que he escrito pero le he ido cogiendo cariño.

      Un abrazo.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.