sábado, 27 de diciembre de 2014

Aquellos ojos míos de 2011 - Conversación en el aire.



Y tú lees tu Emily Dickinson

y yo mi Robert Frost

y señalamos nuestro sitio en la cinta del libro

para medir lo que hemos perdido.

 


Cuando los espejos no nos reflejan porque hemos perdido el alma.



         Creo haber vivido en un país de sordos, hace mucho tiempo que las canciones y las olas se debaten y mueren entre los pies de indolentes que duermen al abrigo del miedo. Mirar hacia otro lado, huir de los problemas, salir adelante a cualquier precio, es lo que me enseñaron. Ahora me pregunto si merece la pena que mi barca siga a flote cuando se hunden las de tantos desconocidos que sonríen, y la de algunos a los que a pesar de conocer sé que merecen la pena. Y Robert Bruce Banner sigue solo y pensativo en la resaca nebulosa de los puertos; el monstruo tiene alma aunque se arrastre, el héroe se desvanece detrás de los laureles.

miércoles, 29 de junio de 2011.

 

Tenemos que admitir que se proyecta un cambio y no podemos, ni debemos detenerlo. 

 

       No buscaba mucho más de lo que tú me das. A un hombre se le mide por la calidad de sus amigos. Un comentario tuyo para mí vale más que los de una legión de seguidores huecos. La poesía puede vivir perfectamente (¡maldito país de poetas!) sin mí, y yo también puedo vivir sin la poesía, pero sé que mi vida no sería la misma.  

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.