lunes, 30 de enero de 2012

Poeta de Guerra



        Sidney Keyes (1922 -1943) murió durante una incursión entre trincheras en Túnez poco antes de cumplir veintiún años. Su poema Poeta de guerra (War Poet) pasa por ser uno de los grandes poemas que se han escrito en tales circunstancias, en él, a pesar de la tradición militar de su familia, el poeta hace un hermoso canto en contra de la sinrazón de la guerra y en unos pocos versos nos presenta la crudeza de ésta; la búsqueda de destruir al enemigo y todo lo hermoso que éste pueda poseer. Su llamada desesperada, evocando aquello que significa humanidad, describiendo los terribles actos que se consideran normales durante un conflicto bélico, en los cuales el hombre se empeña en destruirlo todo, empezando por lo más importante; la vida, nos sitúa esta especie de testamento poético, lo escribió poco antes de su muerte, como una llamada a la paz de hondo calado y una advertencia severa a aquellos que se niegan en ver en la guerra un reconocimiento absoluto de lo que significa civilización.

War Poet

I am the man who looked for peace and found
My own eyes barbed,
I am the man who groped for words and found
An arrow in my hand.
I am the builder whose firm walls surround
A slipping land.
When I grow sick or mad
Mock me not nor chain me:
When I reach for the wind
Cast me not down:
Though my face is a burnt book
And a wasted town.


Poeta de guerra

Yo soy el hombre que buscaba la paz y encontró
en sus ojos alambradas.
Soy el hombre que buscaba las palabras y encontró
una flecha en su mano.
Soy el arquitecto cuyos robustos muros rodean
arenas movedizas.
Cuando enferme o enloquezca
no os burléis de mí, ni encadenadme:
no me derribéis
cuando marche con el viento:
aunque mi rostro sea un libro quemado
y una villa devastada.

sábado, 28 de enero de 2012

Para beber la huella de tu rostro

Para beber la huella de tu rostro
y arrebatarle al aire su fragancia
quise desperezarme
del terrible marasmo de la nada.

Entonces sueños, entonces golondrinas
cabrían en mi voz enamorada
y acercarían el vuelo a aquella tarde
cuando entre tristes árboles pasabas.

Serías tú misma el sueño y el amor,
serías la muerte cuando me mirabas.

(Abril - 1991)

domingo, 22 de enero de 2012

He hablado de amor

A Tod Browning

He hablado de amor con los ojos brillantes,
he hablado de constantes que me fueron queridas,
pero estoy atrapado en un mundo sin sueño,
esperando una nueva, y buscada caída
como un hoplita desarmado en el sendero
que no puede detener la avalancha
y la afronta sabiendo su destino,
un marino asustado en la calma
que barrunta venideras tempestades,
un olvidado en las emociones,
un monstruo en silencio que se arrastra.


                                                     
 (Poema de la Duda - Abril 2011) 


Tod Browning: Director de cine norteamericano que se especializó en el género de terror, su mejor película es Freaks ( La parada de los monstruos), aunque, quizás, sea más popular la espléndida versión de Drácula interpretada por Bela Lugosi..

Nunca como hasta ahora




Nunca como hasta ahora había sido consciente
de lo frágil que era el barco en el que navegaba,
la imagen de tu verso, el amor que ofrecías,
el dios al que te entregaste, y que no te miraba,
y era tan fuerte, tan firme, tan segura
la soledad que negociabas
para no tener amigos que pudieran
provocar el dolor sin marco de tu alma,
ese sentimiento que domesticaste
cuando decidiste dejar atrás
a la muchacha que soñaba.

Nunca como hasta ahora se me había hecho
esta calle tan larga
que no te distinguía en ningún horizonte,
y tú tan distante, tan vacíos los momentos
que tu sonrisa alentaba.



                                                 (Abril - 2011)

jueves, 19 de enero de 2012

Los painicos

Al recordar tu nombre, al vestirme de abril
anochecido,
he vuelto a caminar por la playa desierta,
a esperar en la orilla que suba la marea,
como los painicos que al final del verano
caían sobre la arena tristes como sus alas,
mi alma volotea torpe en la resaca,
sin fuerzas, sin amor, sin verso que te nombre.

No ha podido volver al sueño de la vida
como estas aves negras que desafían las olas
que ha tiempo que eligieron otras playas oscuras
para dejar su vuelo entre el aire y el agua.

Publicado  30/01/12 (Abril 2011)

miércoles, 18 de enero de 2012

Bahía Sur

3

Vientos de soledad en la mañana
y en los andenes espera
la sombra del amor que acaso fuiste,
se me escapó tu huella en el camino,
y no te reconozco, ni sé como hablarte.

En la vieja estación rota y vacía
que no tiene cuadrantes de destinos,
he pasado la tarde
con los bancos gastados y un reloj que no anda;

Aranjuez está lejos y los ecos torcidos,
los trigales se visten de verano,
y yo en este rincón que será derruido
y aplastará los nombres de amantes
que algún día tuvieron
la mirada de luz que yo he perdido.

4

Apoyado en la verja, cerca de la ventana,
el mar inunda mi rostro de su verde lejano
y pasea tu nombre de recuerdo violeta,
frágil como las flores abiertas en la tarde.

Ha pasado el amor por árboles y puertas,
por este corazón que no supo tenerte,
y me alejo de aquello que llegó a mi vida
como una herida abierta sedienta de canciones.

(Bahía Sur (Poema de la Duda) - Abril 2011)

Por este huerto pasará el invierno

Por este huerto pasará el invierno
y sembrará su orilla de sombras escarchadas,
y volveré a mirar por la ventana,
y saldré a la calle perdido en el silencio.

Sólo la lejanía parecerá suave
cuando yo te recuerde un amor extinguido
sobre la sombra fresca de una cálida tarde,
sobre todos los muertos que viven en el olvido.

Por este huerto pasará el invierno
y en esa frialdad seguiré mi camino;
¡Las flores y los pájaros me serán tan lejanos
cuando yo te recuerde un amor extinguido!

(Granada -  Verano de 1982)

sábado, 14 de enero de 2012

Es Primavera (Boris Pasternak)

      

             
          Esta versión del poema de Boris Pasternak (1890-1960) “Es Primavera” la he realizado de una traducción inglesa que me ha parecido extrañamente bella. Escrito en plena juventud del autor, en 1918, en el marco de las guerras civiles que siguieron a las Revoluciones, nos hace una idea de la capacidad de síntesis del sufrimiento disfrazado de apatía del autor del Doctor Zhivago, y su valía como el poeta que nos entregará una crónica sellada de aquel mundo violento y arbitrario, donde no siempre era fácil distinguir entre víctima y verdugo. Disidente calmo y obstinado, sobrevivió a Stalin, aunque no observó en ello un claro aperturismo ni pudo librarse de la amargura en sus últimos años.


Es primavera, vuelvo de la calle donde tiembla el álamo,
donde se pierde la lejanía y el edificio anuncia sus ruinas,
donde el aire es azul como el petate
del enfermo tranquilo que abandona el hospital.

Donde el crepúsculo está colgado, como el cuento interrumpido
que, abandonado por su estrella, no acaba de terminar.
Así de inexpresivos e incomprensibles veo
estos miles de ojos que se quejan en el marasmo.

jueves, 12 de enero de 2012

La Balada de Robert Bruce Banner (3)




3

Eran otros tiempos y tú, hermosa, te acercabas
al corazón que sufre la ambigüedad sin freno
con la que ahora me llamas o acaso no me llamas.

Eran tiempos distintos, difíciles, sin tregua
y, a veces, se hacía largo cruzar unas aceras,
se hacía largo el no vivir con tu sonrisa,
con las flores oscuras que adornaban tu pelo.

Ahora que la vida nos separa y nos dice
que distantes planetas
nos marcan el camino,
déjame recordar la frescura, el aliento,
el árbol que no llega a dar sombra y enmudece
en el huerto que espera tu primavera undosa,
el deseo que recorre la calle de tu infancia
cuando digo tu nombre y sabe que no llegas.

10

Avanzando en la calle que ha cambiado de nombre,
que mira al mismo mar aunque no lo recuerde,
que se arrincona en la sombra errante del cometa
que cuando vuelva encontrará mi tumba.

Avanzando y perdido como el náufrago que siente
que la isla fue tragada por la niebla y anochece
y la ciudad se hunde en algún sitio
que no puede encontrar entre los edificios

que humean y hay volcanes que duermen,
hay palabras que tiemblan y amores que fueron,
y un corazón que muere cerca de alguna parte
abrazando las flores de invierno que cuidaste…
 
(Abril 2011)


 

domingo, 8 de enero de 2012

Y tengo que cantar


Y tengo que cantar caricias de un instante,
recuerdos que no existen, sombras que me abandonan.

El vapor, a lo lejos, canta nuevas hazañas
que ahogan los anhelos
de Antiguas travesías de puertos y guitarras.

!Oh, juventud esquiva que fuiste y te marchaste
sin dejarme una seña de tu nuevo destino¡

Aparecen borrachos rasgando las esquinas,
donde arreglan fachadas, y rompen los periódicos.

Se apagaron las risas, farola engalanada
de soledad sin dios cuando llega la herida,
de amor sin ti, amiga, de amor que no comprende
este torpe escenario que glosa soledades...

Ya sé que no me quieres. Lo siento y me castiga.
Creo que habría un camino de sal si lo aceptaras.

jueves, 5 de enero de 2012

En Las Puertas del Campo

1

Te besaré algún día como lo hice entonces,
con los ojos cerrados y el corazón abierto,
esperando en la calle como un árbol dormido,
como un árbol sin hojas que tu olvido abrigara.

Te besaré algún día como si me muriera
y de la misma muerte brotara lo prohibido.
En esa noche oscura escribiré un poema,
solo, enamorado, en esa noche ocsura
recordando tus alas y el último crepúsculo,
recorriendo tu huella como si me esperaras,
como si aún me amaras a pesar de la noche
que se embarga en los ojos para no ser del alba
como si abierta al viento la falda de tu infancia
penetrara en mi alma en vuelo decadente
y escribiera en mi pechodel tiempo la fragancia
donde el reloj no tenga lamentos ni agujas.

Te besaré algún día como si fueras tuya
y de quererte darme tu aurora me tuviera.

2

La huida de la rima

Recordando aquel tiempo he vuelto a las ventanas,
a la noche de amor que soñaba en tu alcoba,
y he vuelto a escribirte
cuál viajero errante que cansado volviera
a una patria exiliada.

Ya no soy quien te amó, y aún así te amo
por lo que no recuerdas, por lo que me despierta
el fuego y la palabra
y la caricia que abre
este querer doblar esquinas ante los versos
edificando goznes sedientos de campana.

Ya no soy el muchacho que leía y soñaba,
que rimaba la luna para acunarte siempre,
me ha mordido ese perro que los otros soltaron,
y me duele hablarte, no hablarte o encontrarte,
sabiendo que no esperas de mi lengua susurros,
ni el roce de mis manos,
la canción en mi alma,
sabiendo que yo soy frecuencia modulada
en calles sin antenas,
bosques de indiferencia.

3

He vuelto a mirarte a los ojos y tiemblo
Como un árbol en un poema
Como un loco que alejándose
 no sabe decir qué le duele
qué piensa
que no sabe hablar en el mismo idioma
que tuvieran
 las plantas y el letargo
que pudieron admirarte.

18/02/2008

4

Si Patsy Cline cantara como entonces,
y volviera a dolerme como si me alumbrara
la linterna mojada de la noche fundida
en agua de tormenta,
cuando “Crazy” sonaba,
te abriría una carta para que me leyeras,
supieras del dolor
que no supo expresarse.

Vuelve como una herida que se abre en el viento.
hoy se siente tan sola
como si hubiera muerto para siempre,
como si loca hubiera
vagado por las rimas
que dejaste olvidadas para no recordarme.

Si Patsy Cline cantara y a alguien
le importara
escuchar y llorar
este paso del tiempo que no tiene piedad,
que devasta las horas que conmigo cantabas.

19/02/2008

5

Me preguntas por las olas
oscuras
de aquellos días,
mis lágrimas tan lejos,
yo tan triste, olvidado.

No pude ver el mar,
ni el amor me llamaba.
Tejí una lengua rota
para hablarte de luna,
para escribir poemas
que nunca he comprendido.

Y te busco, te busco.
Nadie quiere escucharme,
y tengo tanto que decir,
tanto que decir
para que esta oscuridad
no sea sólo mía,
y amarrando recuerdos
volver a ser
quien te amó en la tierra,
sin mitos, sin fronteras.

6

Neruda estaba triste
como una enredadera de tus sombras
y el vaivén de solapas
que se hundía
en el bar del país de las mañanas.

Yo te quería en la lluvia,
en la propagación de los sentidos,
en la arteria lejana
que se vestía de azul,
en los libros mojados con tu nombre...
en la vida sin futuro que esperaba

Y Lennon  recordaba;
su chaqueta de olvido parecía transpirar
en aquellas aceras,
en el banco de piedra
donde solía esperarte,
leyendo su memoria.

Y Lennon recordaba...
Yo lo recuerdo siempre.

20/02/2008

7

Ya no está la taberna anclada en nuestro puerto,
en tu ansia de besos no pasan los instantes,
y he perdido el último eclipse de tu luna
sin que tú lo supieras, sin tocar tu almohada.

Ya no quiero la soga que tendía tu amor,
no quiero este dolor de muros que me llaman
sin ventanas, ni brisa para reconfortarme,
que cubren la locura de aquel adolescente
de este corazón que latía y  te buscaba
una palabra siempre para poder amarte.
21/02/2008

8

Oscuro callejón perdido en el tormento,
divagar sin salida donde tropiezo y vago.

Esta lluvia, este viento son como los poemas
que nunca se escribieron y siguen en el alma.

Como un sueño abortado o agosto en las escenas
de un Fellini que, errático, se filma en el pasado,
en bambalinas rotas, en guirnaldas sin flores,
en el polvo de feria de un carrusel fingido,
voy recitando versos en un idioma extraño,
reivindico la risa cuando pasan los brutos
con trajes de diseño y normas aprendidas,
y el viento de levante detenido en la niebla
ahonda en este clamor de sonrisa fingida,
se funde con la piel que no encuentra refugio,
y esta paz sin color, sin despertar, sin arte
hace que me enamore siempre de tus tormentas.
22/02/2008