lunes, 29 de diciembre de 2014

Tiempo de amor




Cuando el otoño cubre el cielo con su mano
y refleja en el río un ambiente plomizo,
pienso en la soledad del loco
que vino a buscarme
en estas tristes tardes amenazadas de lluvia;
cruzará el puente, se adentrará en la ciudad
por las escaleras,  se quedará en el parque
extendiendo su silencio, pensando en los matices
que daría al paisaje.

Los pobres en la calle abandonan sus plegarias
en los brazos del viento, y en el olvido.

El loco en su rincón parece diluirse
en este tiempo de amor que le han negado.
Este tiempo de amor sería como tú misma,
la belleza que emerge de un recuerdo en el aire.

Vuelvo a pensar en el loco; estoy abandonado
como las plegarias,
y los pobres se fueron.
Las calles son estrechas, el silencio de siglos,
y en esta misma tarde,
el río y yo no somos más que sombras que siguen.

                                                                                         28/10/1983 - 19/02/2012

12 comentarios:

  1. Una poesía de lujo, con ese loco de amor que siempre nos habita.
    un placer visitar este espacio tan lindo
    un abrazo cálido
    Ana

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  2. Cada vez que vengo a leerte, me voy emocionada por la belleza de tu letras y pensando: ¡si yo pudiera!.
    Ya veo que el poema es de hace tiempo, pero sigue vigente en belleza como los buenos poetas.
    Me encanta la tercera estrofa, aunque es una tontería destacar ninguna, pues todas me gustan.
    Un abrazo Enrique.

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  3. El título, 'Tiempo de amor', predispone a algo distinto de lo que nos encontramos: es el amor negado.
    Yo veo dos partes en tu poema. En la primera se describe un paisaje, más que físico, interior.
    En la segunda, el yo vuelve a tomar consciencia de la situación. Y la frontera estaría '...y en el olvido.', que parece que al llegar a él la voz se hace grave por inercia.
    Melancolía en estado puro, romántico moderno.
    Abrazos.

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  4. Me hace gracia, Susi, el adjetivo que me otorgas; Romántico moderno. Yo me alegro mucho, Susi, de que te haya gustado y me lo refrendes con esa forma tan original y tan tuya. Creo que el poema en sí es sencillo; el loco y yo no somos la misma persona, pero tenemos muchas cosas en común, la soledad, el abandono y el sentimiento de amor que no nos llega y nos duele.
    Un abrazo, Susi, y a ver si me reactivo, y se me ocurre qué contestarte con más celeridad. Cuando me comentas haces que le vea más transcendencia a lo que he escrito.

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  5. Elda, no es fácil comenzar a decirte algo; son muchas las veces que me has escrito y siempre deshaciéndote en halagos, no sé que haré cuando te canses de los poetas tristes, pensaré, quizás, que te he dicho cualquier estupidez o algo así. A mí también, Elda, de este poema me gusta la última estrofa; me metí en un lío y había que salir de alguna forma.
    Es verdaderamente increíble, Elda, que siga contando con tu aliento, desconozco las razones, pero me gusta.
    Un beso.

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  6. Gracias, Ana, tus palabras me llegan desde muy lejos, pero nos encontramos cerca con estos nuevos inventos. Espero poder compartir poesía contigo; el idioma nos acerca y siempre se añade interés con localismos, topónimos, etc. He leído algo de compañeros tuyos en Ecuador, antes de pronunciarme quisiera dedicarle el tiempo que merece. También he leído un poema tuyo en el que tienes la deferencia de añadir un glosario a pie de página, ayuda mucho a entender el poema.
    Un saludo.

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  7. Un poema precioso, el amor siempre tiene algo de locura, me ha encantado y he disfrutado leyéndote. Un abrazo.
    Inés

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  8. Gracias, Inés, por tus palabras amables. Siempre que escribimos esperamos que haya personas que puedan leerlo y disfrutar con ello, al menos yo lo veo así. En este caso muchos años después de que se haya escrito el poema.

    Un abrazo, Inés, espero seguir en contacto contigo.

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  9. Un maraqvilloso poema, agradezco que lo hayas compartido y así tener el placer de disfrutarlo
    Un abrazo
    Stella

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  10. Gracias, Stella, ha sido una agradable sorpresa hallar tu comentario en mi blog. Creo que el sueño de poeta es intentar que sus canciones puedan ser cantadas por otras voces, sabíamos que era difícil lograrlo, ahora sabemos que el intento también lo es.

    Un saludo.

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  11. Este poema es el grito silencioso de un poeta loco dentro de una barcaza que navega a la deriva por un río caudaloso bajo un cielo plomizo amenazando lluvia.Podría pintar, si supiera, un cuadro donde no faltaría nada de lo expuesto en el poema, ni un detalle.Así de identificado con él me siento.
    Me gustaron mucho la primera y la última estrofa donde el paisaje se puede sentir más que imaginar.

    La canción la había perdido entre la niebla de los años setenta pero la recuerdo aún.

    Te deseo un dichoso fin de año y que el nuevo te traiga inspiración, salud y mucha felicidad.

    Un fuerte abrazo Enrique.

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  12. Has hecho un comentario maravilloso, Joaquín. Sé que aquel jovenzuelo que se creía alguien no lo merece, pero menos aún mereció la indiferencia en la que se movió con sus doce o quince poemas buenos que mostraba a los poetas. Ahí empezó mi deriva del 84 al 91, estudié mucha historia pero apenas escribí poesía, si no fuera por Federico me hubiera quedado ahí. Por suerte tampoco me quisieron como historiador y créeme era muy bueno, ¡ay, mi origen, los ceutarras son así.

    Un abrazo, Jerónimo y te deseo sobre todo felicidad en élla irá implícita la inspiración y la salud. Estoy contigo y espero que más pronto que tarde la gente se dé cuenta de lo condenadamente bueno que eres.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.