jueves, 2 de febrero de 2012

Yo he cantado muchas canciones

     Este corto poema lo leí hace muchos años en una Antología de Poesía Universal que perdí. Por suerte ha aparecido escrito en una de mis libretas, y sigo viéndolo con un encanto y una pureza difícil de describir, creo que es un ejemplo válido de algunos de los valores que la poesía comparte con la música, en las que no existe tiempo ni lugar. El poema es atribuido a una "Princesa africana", creo que así venía a pie del poema, se supone que, cronológicamente, debe pertenecer al período del devastador colonialismo europeo.

    
    Yo he cantado muchas canciones
y después lloré lágrimas amargas.
Pronto vendrá la muerte con su olvido,
allí veo su barca acercándose a la orilla,
tan sólo quedará un surco en el agua
de mí que he cantado tantas canciones. 





Desconozco quien hizo la traducción, intento con los medios que tengo que, a veces no son muchos, ofrecer traducciones o adaptaciones propias. Si alguien supiera el nombre del traductor me parecería oportuno añadirlo a la entrada.



4 comentarios:

  1. La tristeza del poema es evidente,al igual que su belleza.No me extraña que no lo hayas olvidado con los años.
    La grandeza de la poesía radica en que es universal y está por encima de clases sociales o creencias religiosas.

    Un placer Enrique.

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  2. Lo bueno en tí, Jerónimo, es que transmites tus ideas, y te auda a ello el equilibrio y un juicio sopesado, ya sea en tus poemas, ya en tus comentarios, y éstas siempre nos llevan a un hombre libre y solidario. Es muy interesante que indaguemos en todos los pueblos de la Tierra.
    No cometería el error de considerar una manifestación artística por encima de otra, pero tengo claro que a mí, particularmente, la música y la poesía, a pesar de que algunos consideren que el idioma es un abismo insalvable, me llegan de una forma especial cuando se trata de expresar sentimientos.

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  3. Expresar sentimientos para compartirlos.
    Parece claro que al buen escritor se le atribuye la capacidad de acceder a las emociones ajenas a través de sus formas 'clave', aquellas que son universales.
    Y en este caso, tu princesa africana es universal.
    Es curioso que hayamos coincidido en el tema de lo último publicado en nuestros blogs.

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  4. Gracias, Susi, en estos días que me pregunto sobre la poesía que escribo, intento reivindicar la poesía que siempre me ha gustado, saber que se puede admirar a un poeta por un puñado de versos, que el canto y la muerte están presente en todos los seres humanos, no hay pueblo que no tenga un poeta, un bardo, un trovador. Encontré otro poema enigmático y profundo de Sidney Keyes ambientado en la guerra. No lo he colgado en el blog porque no estoy seguro de su autoría (Internet no lo resuelve todo) pero que intentaré hacértelo llegar con estas reservas. Lo haya escrito quien sea, te aseguro que es un buen poema.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.