martes, 3 de enero de 2017

Marlene Dietrich - Lili Marlene



       Sé que no podré llegar por mucho que lo intente y, sin embargo, no hago más que intentarlo. Si fuera Bertolt Brecht diría que esto me enseñaron, apenas hay diferencia entre las buenas y las malas costumbres, lo que singulariza su encanto o su condena es la intención con la que se despliegan. Esta canción se cantaba entre los alemanes que se plegaron al nazismo y a los oxidados militares prusianos y los resistentes para insuflarse ánimos. Hitler acabó prohibiéndola pero no pudo impedir que se escuchara, pocas cosas hay más subversivas que el ansia de amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.