domingo, 16 de octubre de 2016

Palabras a Constance (3)

Perdido en el silencio de tu acera vacía,
veo pasar los ángeles que gritan el ocaso
mientras corren las hojas y huyen los poemas
en trenes sin vagones y miradas sin alma
que no encuentran destino amable de sonrisa
ahogada en el humo  de vitrinas ornadas  
enfrente de los bancos 
donde tiembla el periódico,
donde los vagabundos no encuentran una estrella,
queda un halo de luz para seguir viviendo
un sueño de elegancia entre las galerías.

Ya no puedo evocar
los días que se agolpan en tus ojos que hieren
mi soledad y arrancan un latido sin voz
para estrechar la acera que abriga nuestros árboles,
tus ojos se detienen entre la enredadera
que ocultan las palabras cansadas que te escribo.

¿Es preciso seguir si el amor no me mira?
¿Es más fuerte tu olvido que todas mis tristezas?  
   
Ya no puedo ascender
a tu falda plisada del alfiler cogido
como un broche angustiado,
tu huella se perdió en un último estanque
y arrastra otros pasos, otra rosa de nube,
entre los calendarios olvidaste mi fecha,
ya no hablaré de amor cuando diga tu nombre,
sintetiza la muerte el color de tus ojos,
me equivoqué, lo sabes, y no me lo dijiste,
me dejaste soñar en un azul confuso
ahora sé que la muerte lleva otro vestido,
tiene otra mirada, miente con otros labios. 

15 de octubre de 2015

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.