sábado, 15 de octubre de 2016

Palabras a Constance (2)



Veo pasar las alas por el cielo despacio,
oigo vagar las nubes
con un viento de queja que no sabe mecerte
y tu amor no reclama entre los edificios
las hojas arrugadas de un poema inconsciente,
al borracho que miente su verdad reducida
como un niño pequeño que aún no sabe quejarse
y asustado pretende librarse de sí mismo.

Sigo anclado en tus ojos y acaricio tu sombra
cuando miro en el fondo de una sonrisa amarga
y recuerdo la extraña caricia de unas rimas
en un cuaderno antiguo
que huele a tu presencia.

Ya que todos los vuelos llevaban tu vestido,
y las lágrimas brotan sobre un papel mojado
en los sueños azules se esconde una protesta
y en la noche confusa un hombre enamorado
que no encuentra la llave sorda que le dejaste
se lamenta en la lluvia triste que no ha caído. 

Veo pasar tu talle sobre una herida inerte,
sobre las escaleras que ya saben tu nombre
y te busco en los días
 tiernos que se me fueron
evocando la llama de fiestas sin sentido,
de música gastada,
de miradas sin dueño.

Sigo  buscando el verso y tú la huella larga
de sueños que acorralan el margen de la vida,
ni una carta llegó, tampoco tu presencia,
tan solo en mi camino aparece la muerte.

13 de octubre de 2016

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.