martes, 4 de julio de 2017

Mathew va al cole




Aunque vive a unos cincuenta metros del Mare Nostrum, Mathew suele llegarse allí cada mañana, como el búho y el gatito, al timón de un hermoso bote verde que esconde luego debajo del pupitre.

Aunque no sepa el significado de la palabra esperanza, persevera unos minutos para conseguir lo que quiere y llevar algún coche escondido en la mochila. En esta fotografía se muestra contento con un avión de papel plegado entre sus manos, piensa que con él podrá alcanzar a Buzz Lightyear cuando se escape para perseguirlo hasta el infinito y el más allá.

Mathew aún no sabe que nació muy lejos, cruzando el charquito a la derecha, ha aprendido a negarse con mucho esfuerzo, ha interpretado con tan solo tres años que eso es lo que nos demuestra que somos hombres. Mathew tiene mucho down, tiene mucho tempo, porque, aunque ni siquiera lo imagina, nació en el mismo lugar que la woman.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.