domingo, 2 de julio de 2017

Fabrizio De André - Canción del amor perdido.


Los recuerdos abrían las violetas
con nuestras palabras;
"No nos dejaremos nunca, nunca".

***   ***   ***   ***   ***

El amor que rompe los cabellos
ahora se ha perdido,
no queda más que una caricia indolente
y un poco de ternura.

(Fabrizio De André – Canción del amor perdido)

Somos dos almas sueltas por distintos caminos,
que han olvidado encontrarse,
que ya no se conocen.

(Canzone dell’amore perduto – Verano de 1974)

Lentamente desnudo me he quedado,
Olvidaba que aún conservo el sombrero y el bastón,
Mientras lucha mi voz por tenerte y alcanzarte,
Lentamente estoy perdiendo tu amor.
(Luces de la ciudad – Octubre de 1978)

Soy yo quien no habla, no ríe, quien se enamora,
soy yo quien va vestido de payaso profundo,
quien desgarra en las paredes de la noche en el puerto
las palabras perdidas.

(Nocturno en el puerto – 1983)

Ella no ha vuelto más y su sombra se alarga
sobre la cruz del Puerto cansado que aún respira.
(Mares Lejanos -  Canción de Otoño de 1996)
Se equivocó la rosa
turbando los recuerdos, las risas, los lugares,
inundando el verano de un sentimiento ambiguo
cuyo regusto aún siento recorriendo mis ojos
como fría corola que se arrastra y no llega
a la alcoba que tiembla vacía sin tu nombre.

(Crepúsculo en Benzú – Marzo de 2011)

Miro hacia aquellas rosas que corrían
y quisiera aprehenderlas
para recuperarte,
para sentirte un poco ahora que te pierdo.
(Antígona Marzo de 2011)

Ahora que la avenida ya no nos reconoce y el alma se estremece
buscando la juventud que se nos fue con un billete de ida
sin fecha y sin retorno.

(Ahora – Marzo de 2011)

Ya aprendí que el corazón se desespera
en la negrura espesa que acaricia el abismo
del dolor y la amargura
cuando grita y no puede destruir el muro
que levantan las ruinas.

(18 de noviembre de 2012)

Y lloré amargamente como Dylan,
alejándose bajo la lluvia,
el día que aquella desconocida que fuiste
se me perdió para siempre.
(29 de mayo de 2013)

Podría decirte que te quiero como si fueras
el monumento sin rumbo que edificó mi vida,
la golondrina errática sin esquemas
en el vuelo y en las alas
que se enamoró del invierno más largo, torpe e inextinguible
que susurraba una canción al oído de los amantes sin sueños.

(2014)


Dejé la rabia de un amor que me mordía
con el cuerpo traspasado
por la rosa de los mártires,
por una juventud
desgarrada por un pacto no firmado.

(1 de julio de 2017)



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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.