martes, 4 de julio de 2017

Bunbury - Canto y Enganchado a ti.



Me costó aceptar a Enrique Bunbury entre mis cantantes de cabecera, a pesar de tener a un sucedáneo muy válido de su personalidad arrolladora, y más que admirador, devoto de oraciones en cada ángelus laico. Pienso que es un pecado casi imperdonable tratar como amigo a alguien que no lo es y que no lo será nunca porque esa palabra le viene grande.
Héroes del silencio, el grupo con el que consiguió la fama, no fueron, siguen sin serlo, uno de esos grupos que me gusten, hablaba sin parar, fascinado por la creatividad de Calamaro, de todas las virtudes de Los Rodríguez como ese algo que para mí les faltaba, o del misticismo un tanto inocuo y demasiado efectista, o el lenguaje excesivamente metafórico y manierista que, desde mi punto de vista, les sobraba como banda de rock que eran. Pero quedé prendado con uno de sus cantos del cisne; La mítica chispa adecuada. 
Después, en solitario, vendría lo realmente bueno. He tenido que rendirme ante un hombre que sería artista aunque no tuviera talento, y lo tiene a espuertas.



No he podido verlo en directo, pero lo haré a la mínima oportunidad que se me presente, me han hablado maravillas de sus conciertos y me las creo, no tengo más que ver sus vídeos; iconoclasta, tierno, irresistible, entregado a su público y a quien haga falta, incluso sus salidas de tono me resultan geniales, como las del gran Raphael, con quien le une el ser animales irrepetibles de la escena; ecléctico, tanto que ni él mismo sabe adónde va, ni a qué quiere meterle mano al día siguiente después de culminar cualquier idea, y tantas otras cosas que podrían llenar varias manuales sin solución de continuidad. Pero lo que más me asusta de él es su sinceridad, brutal y que nadie en el mundo le puede exigir, habría tenido demasiados problemas por ella, pero le indulta un asunto insignificante, la palabra Bunbury.   


Publicado el 10 de Diciembre de 2014.

4 comentarios:

  1. Hola Francisco. La frase que destaco es la de "animales irrepetibles" (yo no diría de la escena porque se es irrepetible en todas las opciones de la vida cuando se es un animal irrepetible).
    Creo que Bunbury te identifica mucho más que algunos otros, si pienso en las cosas que me vas contando cada vez que hablamos y que puede por eso que te costó hacerlo tuyo. Es jodido verse hablando en la boca de otro (apreciación mía).
    Un abrazo grande.

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  2. Recurrí a un tópico al decir, con todos los respetos, animal de escena, mi mujer me alentó a no apoyarme en los tópicos, supongo que, a veces, son inevitables y nada puede ilustrar más que una sentencia que ha resistido el paso de los años.

    No creo que me parezca mucho a Bunbury, pero pienso que su eclecticismo es sentido como el mío y que ni él ni yo lo hemos buscado, nos encontramos con él en un momento determinado de nuestras vidas y ahora pensamos que ya no podemos vivir sin su presencia.

    Gracias, Simón. siempre es agradable hablar con alguien que tiene un abanico amplio de temas y se aplica en ellos buscando la luz, como es tu caso.

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  3. Yo creo que lo de los tópicos es solamente cuestión de como uno los ponga dentro de lo que está diciendo. Un tópico bien empleado no suena tópico, al revés de un tópico que está utilizado de una manera tópica (trato de explicarme aunque no sé si me llegás a entender).

    Y a lo que yo iba es a la profundidad de dedir "irrepetible". Lo de animal de tal y animal de cual lo leí muchas veces aplicado a muchas personas. Pero al añadirle la palabra "irrepetible" en relación a lo que venías hablando de Bunbury, hace que lo que sobre es "escena" (para mí, no quiere decir que sobre realmente). Por ejemplo, si hubieras dicho: un bruto animal de escena, escena no sobraría, porque "bruto" precisa de algún acompañamiento para no resultar tan "bruta" la palabra, aunque esté empleada de manera ponderativa.

    Digresiones mías, todo lo que digo. Y lo que te dije de que te parecías, es justamente por que vos me decís en tu respuesta. Ahí encuentro la similitud.

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  4. Llevas razón, Simón, pocas cosas se entienden mejor que la dorada mediocridad, coger las flores que nos ofrece la vida o el río que nos lleva hasta la muerte. Eso lo podríamos aplicar a muchos razonamientos, diferentes escritos, incluso personas iletradas comprenderán lo que les decimos y difícilmente encontraremos otra forma de decirlo con más belleza y eficacia.

    Pero hay casos concretos en los que nos debemos exigir una vuelta de tuerca más y buscar nuestra interpretación del tópico de la manera que, a veces, buscamos una metáfora propia.

    Creo que me has dado la oportunidad de un cambio, lo he sopesado y he decidido dejarlo como estaba; yo no conozco bien como era Brel cuando no estaba bajo los focos,si seguía hablando de ese país no tan llano el día que había decidido amarlo, yo no sé si Raphael prosigue con su dramatización del amaneramiento, si Bunbury cuando charla con un amigo no habla de elegías cotidianas cuando piensa en la situación socio-económica de su país.

    Pero, por encima de todo, son dos detalles, a los que doy igual importancia, los que me llevan a reafirmarme en lo que he dejado temblando en el papel; creo que suprimir "de escena" daría a la expresión un sentido peyorativo, por un lado, y por el otro pienso, es posible que esté equivocado, que perdería una calidad estética. No debemos olvidar que el arte puede llegar a sentir la belleza como un valor elevado en sí misma.

    Un abrazo, Simón, me ha parecido interesantísimo todo lo que dices y que te adentres, con argumentos consolidados, en la etimología.

    Recuerda que Bruto, en la obra inmortal de Shakespeare, era un republicano convencido cuyas entrañas se debatían entre el amor a Roma y el de su mentor y protector político.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.