martes, 21 de febrero de 2017

Así me acerco - Mi barrio

A esta pena no he podido acostumbrarme
(Friedrich Hölderlin)




El resplandor mortecino que abriga
una corona de espinas ensangrentada,
el despertar de barro y tartanas
que obstruyen la calzada
de nuestras aventuras cuando vivir era sueño,
y el abandono
se ajustan a la frente de mi barrio
mordida por las olas y el salitre 
que inunda la Playilla y empapa su pobreza
donde duermen los barcos varados para siempre,
y arrastra esta ausencia de niños que caminen,
la cartera a la espalda,
peinados, somnolientos,
los adioses de ortigas y cardos en la Vía
y los geranios blancos que  escuchan los requiebros
de amantes solitarios que lloran bajo la luna.

El ahogado quejido resuelto en la llamada
de antiguas soledades, de héroes sin rostro
entre sábanas azules que anuncian la salida
del viejo pescador que murió una noche triste ,
y no puede zarpar con él mi alma que sufre dulcemente
porque está aquí en mi playa y en los muelles destrozados,
en los besos sin nombre, en canciones que suenan
y se mecen en la arena de mis primeros juegos,
en sirenas sin pudor que sonríen en la orilla
y te enamoran...

¡Qué lejos estás ahora que te siento perdido
y no me llamas!
¿Qué sombra se ha llevado mi sonrisa en el viento?


(Publicado el 1 de Junio de 2013)

2 comentarios:

  1. Hola F.Enrique,¿cómo va todo?.
    Múltiples sensaciones he sentido en esta mágica mezcolanza de cante y poesía,de desgarro de garganta y versos acunados por el embrujo de las cuerdas de las guitarras.Hay que sentir hasta el punto de emocionarse para entender lo que digo y yo sé que tú me entiendes.
    Nada nos saca tanta pena de dentro como el recuerdo de la infancia perdida y nada nos inspira tanta belleza como ese recuerdo y la consecuente incapacidad de recuperar los momentos que se quedaron para siempre entre la vorágine de un tiempo que voló sin remedio.Pero hay que saber decirlo,como lo haces tú.Hay que saber plasmar toda esa pena oculta que nos causa la nostalgia para poder luego vivir más ligero de equipaje,aunque solo sea por un tiempo breve,porque los poetas no paramos de explorar nuestro interior,como buzos ciegos en mitad de la noche.¡Pero nos es tan necesario,tan preciso como el respirar!

    "...y no puede zarpar con él mi alma que sufre dulcemente
    porque está aquí en mi playa y en los muelles destrozados,
    en los besos sin nombre, en canciones que suenan
    y se mecen en la arena de mis primeros juegos,
    en sirenas sin pudor que sonríen en la orilla
    y te enamoran..."

    Enorme tu poesía Francisco.

    Un abrazo,amigo.

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  2. Pienso, Joaquín, que el azar determina muchas cosas, a ese inicio balbuceante, desabrido, falto de un mínimo atributo poético y que representa al mundo de ahora se le opone la idealización de la infancia, lugar donde residen los dioses que atravesaron el crepúsculo. El resto es encontrar a alguien que tenga palabra para decirlo, y, en eso, me encuentro contigo que sabes tanto de nostalgia. Sin duda es un privilegio contarte entre mis amigos,desprendes la bondad machadiana.

    Un abrazo.

    Un abrazo.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.