sábado, 11 de febrero de 2017

Joaquín Sabina - Amores eternos


 Le di mis noches y mi pan, mi angustia, mi risa,
a cambio de sus besos y su prisa;
con ella descubrí que hay amores eternos
que duran lo que dura un corto invierno. 



     
       Sabina se olvidó de que había escrito esta canción. No es algo que no suela ocurrir, muchos nos dimos cuenta de que Aznavour no supo cuidar lo que era necesario en el gesto indefiniblemente oscuro de la ironía desangelada cuando solo quedaban los lamentos. Quizás ya nadie crea en los amores eternos pero es preciso que los veamos así el rato que duran. Cuánto me hubiera gustado, en los dos conciertos que he tenido la suerte de ir a verle, haber escuchado su voz, ahora que la tiene rota y echa de menos a Chavela, entonar este prodigio de amor fugaz que perdura en forma de canción.

       ¿Cuál es el mejor poeta español de la actualidad? Lamento decepcionar a algunos que leen mucha poesía, pero se han obnubilado, no la buscan y no la entienden cuando se expresa en su prístina claridad, yo me decido por el autor de Peces de ciudad, cuando nada en un mar tibio que no llega a puerto y, sin embargo, en el trayecto dice lo que siente para cantar las letanías del naufragio, y recordarnos que nos sobran los motivos para escribir un verso de amor en un poema de olvido.

(18 de octubre de 2014- 7 de diciembre de 2014)

2 comentarios:

  1. Me gusta mucho la reseña que haces tanto de Sabina como de Aznavour para significar la importancia de lo eterno en su fugacidad.
    En cuanto al mejor poeta actual, siempre será subjetivo, a partir del claro "me gusta o no me gusta", entra la racionalización para apoyar, argumentar, nuestra percepción de lo que nos conmueve o no nos dice nada.
    Siempre me encanta leerte, saber de ti.
    Un gran abrazo.
    María.

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  2. Ayer un compañero nuestro me llevó a Claudio Rodríguez, no era la primera vez que lo leía y volví a encontrarme con lo mismo; admiración y desapego, hay algo que no conecta entre su sensibilidad y la mía, pero siempre percibí que me encuentro ante un gran poeta, que ya lo era apenas con 19 años.

    Sé que a otras muchas personas les habrá ocurrido algo parecido, los que escribimos poemas siempre estaremos marcados por los poetas que nos llegan pero podremos ayudarnos de apreciaciones casi objetivas; dominio del lenguaje poético, léxico, ritmo, pausas, azares constatables... para reconocer que aunque no nos sintamos a gusto leyéndole nos encontramos ante un gran poeta, pero entramos de lleno en otros cuya principal virtud para nuestros ojos es que nos concilia con nuestra condición de hombres. No quiero decir con ello que Joaquín Sabina no tenga recursos poéticos, ni mucho menos, pero cuando pase el tiempo, ese dios implacable que pone a cada uno en su sitio, no será su técnica ni su habilidad con la pluma las que permitan su recuerdo, serán aquellas sentencias entreveradas, a veces en una canción no muy afortunada y el alma de lo que decía en apenas dos versos que implicaban su conocimiento de la naturaleza humana. Joaquín no tiene nada que ver con el Príncipe e intuyo que se siente feliz de que así sea, ha sabido atravesar y quedar atrapado en el palacio de las preocupaciones.

    que ser valiente no salga tan caro,
    que ser cobarde no valga la pena.

    Gracias, María, es un privilegio tenerte a mi lado.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.