domingo, 9 de abril de 2017

La despedida.



...Ogni giorno la breve finestra
s'apre immobile all'aria che tace...
(Cesare Pavese)

...Cada día la breve ventana 
se abre, inmóvil, al aire que calla...
(Tr. José Agustín Goytisolo)


Al sentir tu voz ronca tan cerca de mi aliento, 
al saber que para siempre te alejabas 
supe que no había sitio para mí en esta calle, 
en este turbio hotel de pequeñas ventanas.

No me puedo alegrar de haber roto el silencio, 
el cielo azul celeste[1] oculto en tu mirada, 
el cabello alentado por los expresionistas 
no serían para mí que los reverenciaba. 




[1] Constance Dowling tenía los ojos color de avellana.

2 comentarios:

  1. ¡Ay, ay!...¡Cómo sabes llegar al alma con tus evocaciones poéticas!

    Un abrazo.

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    1. Gracias, Fanny, siempre eres tierna y amable, cada palabra tuya embellece el entorno y da sentido a cualquier poema.

      Un abrazo.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.