lunes, 21 de marzo de 2016

¿Soy o no soy de este lugar donde habitan las musas de los necios?

        ¿Soy o no soy poeta? Pregunté a Yorick con su cráneo entre mis manos y recogí el silencio que me inculpa y me atormenta con su inaudible chasquido de verso mal escrito. El poeta y el loco participan del mismo delirio de grandeza; uno muere cuando enloquece, el otro de cordura. Uno baila por su propia vanidad y endiosamiento, el otro por divertir a quien quisiere. Pero ambos van marcados por desigual fortuna, el poeta se ahoga cuando recibe halagos y cree disfrutar de la compañía de Rimbaud y hablarle como si fuera un colega. El loco vence al mundo cuando le hace reírse de la fortuna de los ciegos que no ven las caras de quienes nos hablan e intentan corrompernos, y el mudo, Mariano lo atestigua, dice lo que no siente por no dar pistas de su desgracia, ni destapar contabilidades..

       No me preguntéis con cual de los dos me quedaría. Puestos a elegir, el amor es una bendita locura de la que no quiero despertar para escribir un bello poema. Prefiero un instante de vida que un torrente de poesía. El rey Lear no le cogía ni una al bufón y sufrió la traición de dos de sus tres poetas. Al final se nos van los años y las ilusiones pero queda el poder redentor de una sonrisa.
       (Enrique Cohen) Alter ego de François Truffaut cuando lucha por encontrar el mar que nos inundará a todos.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.