miércoles, 9 de marzo de 2016

Soneto del beso perdido

Yo recuerdo tu calma contrariada
en el perfil que entonces exigía
el milagro de tierna sinfonía
que de tu amor me vino desatada.

Yo retuve tu mano como alada
claridad y expresión que se fundía
en el aire y el beso que sentía
la notas de tu voz pura tornada.

He de vivir llevando la tristeza
de ese momento claro y atrevido
que voló traspasando la maleza.

Ora busco la gracia y el sentido
que llegaba acercando mi cabeza
a la inquietud de aquel beso perdido.

2 comentarios:

  1. Me encanta, Enrique.
    Solo el amor nos conoce.


    Ora busco la gracia y el sentido
    que llegaba acercando mi cabeza
    a la inquietud de aquel beso perdido.

    Este cierre es bellísimo.
    Un fuerte abrazo para ti y para tu hermosa musa.

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  2. Gracias, María, sigo sintiendo como un privilegio muy profundo sostener tu palabra y tu buen criterio. A mí, particularmente, me gusta el primer terceto, es Garcilaso quien hubiera hablado a través de mí. A distancia planetaria tuve que elegir a uno, evité a Lope, divino, y a Quevedo, fieramente humano, y me quedé con el autor del primer soneto que leí en mi vida, no me gustó entonces, yo estaba en sexto de EGB y una de mis hermanas en octavo, ahí lo leí. Cuando me paro a contemplar mi estado y a ver los pasos por dó m'ha traído.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.