sábado, 5 de marzo de 2016

Lorca tal como yo lo siento



          Probablemente lleves razón, Esteban, cuando dices que la lógica nos lleva a pensar que la poesía en un sentido absoluto es intraducible y que el lector u oyente no puede disfrutar plenamente de ella si no lo hace en su propia lengua, pero me resisto a verlo así, ya que he encontrado la sensación que busco en mundos distintos, en culturas diferentes, y me ha llegado directamente muchas veces, sin que pueda explicar la razón creo que es porque la grandeza de la poesía, como la de la música, está en su universalidad a pesar de todas esas dificultades de las que me hablas, porque apela fundamentalmente al sentimiento de la manera más íntima e indefinible que nos queda.

        Hubo un cantante que me pidió que le tradujera, después de que se la hubiera hecho escuchar un buen número de veces, "Voir un ami pleurer" de Brel, nada más pensar en los dos primeros versos comprendí que era casi imposible cantarla dignamente en castellano, pero, lo digo con amargura, con el francés que puedo le expliqué lo que decía el poema. Aunque no me lo dijo exactamente así, en un gesto generoso no muy habitual de ese cantante cuando hablaba del mundo de los artistas, reconoció que era simplemente "poesía" lo que transmitía.

        Uno de los poemas más profundos, sentidos y hermosos de nuestra lengua "A la muerte de Carlos Félix" de Lope nos demuestra hasta que punto se logra la excelencia cuando se consigue la comunión entre fondo y forma, ¿pero son mejores las estrofas de este poema que alcanzan mayor perfección formal o aquellas que además tienen los resortes indescriptibles que llegan a emocionarnos? ¿Cuáles lograrán ser más efectivas en una traducción?

         He escuchado hablar de la técnica proverbial de Lorca, me gustan mucho sus romances y sus sonetos, pero, para mí, su cumbre poética sería Poeta en Nueva York (y el Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías). Somos muchos los que disfrutamos de esos poemas, algunos de ellos escritos en lo que llamamos verso libre y que el poeta decidió de una forma deliberadamente desordenada escribirlos para introducirnos en el corazón del caos y la sinrazón de la civilización moderna. No podría decirte; Esteban, si me gusta más el Romance sonámbulo o Intermezzo, ya que los dos son magistrales, pero te aseguro que siendo probablemente más oscuro el primero en significado, si le leo ambos a una persona poco acostumbrada a leer poesía, me diría lo bonito que es el primero y lo raro que es el segundo. Y para terminar ¿cómo se debería afrontar la traducción de estos poemas en otro idioma? Si defendemos el hecho de que en el primero se ha logrado el objetivo, al menos en los idiomas afines, si se ha transmitido el mensaje respetando medida y rima, tendríamos que pedir que en el segundo se respetara su medida irregular. Ya que en poetas como Lorca sabemos que no es aleatoria.

        Es un tema, Esteban, que me apasiona. La razón es porque me animé a escribir poesía a raíz de leer unas traducciones de algunas estrofas de canciones de Paul Simon (algunas aún me las sé de memoria) y, por mi afición al rock, se me hizo una costumbre. A las personas como tú y otros compañeros, que además de cuidar el fondo, en una parte de vuestra poesía también cuidáis la forma, os tengo mucho respeto, y pienso que jugáis un papel muy importante a la hora de establecer criterios siempre necesarios (incluso en la poesía); ya sabes lo que algunos piensan que es un cuadro abstracto o un poema en verso libre.

         Te doy las gracias, Esteban, por haber analizado con tanta profundidad y atención esta publicación, y haber sabido extraer el verdadero motivo que, quizás, inconscientemente, buscaba cuando publiqué esta, vamos a llamarla así, traducción.

        Ya sé que es un debate interminable, pero es apasionante lo que nos hace pensar.

         Un abrazo.

2 comentarios:

  1. Comparto tu opinión, Enrique.
    Yo que amo profundamente el Flamenco, mi otra pasión, te he leído escuchando al maestro Enrique Morente y casi te diría como el cantaor, "no tengo más remedio que echarme a llorar".
    Gracias por este bello artículo con este triángulo mágico.
    Un abrazo, amigo mío.

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    1. Reconozco, María, que el arte, al final, por mucho que lo queramos sistematizar, tiene, por suerte, algo que se nos escapa. Te hablaría sin parar de poemas memorables que están mal escritos, de errores voluntarios queriendo dar un sentido único a un momento o sensación que no pueden trasladarse a otro contexto. La verdad es que acabo de enterarme de que lo que hacemos la mayoría de los poetas hoy en día se denomina poesía escrita en prosa separada por líneas, el versículo, el verso libre han quedado atrás, y veo muy bien que así sea, considero a Hemingway el novelista, junto a Saint-Exupéry, que más poesía nos transmitió en su prosa sin líneas separadas y, paradójicamente, para mí, su poesía es prescindible (Antoine apenas lo intentó).

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.