martes, 25 de noviembre de 2014

The Kinks - Days





Thank you for the days,
Those endless days, those sacred days you gave me.
I'm thinking of the days,
I won't forget a single day, believe me.

Descubrir una nueva canción que se te escapó y tardaste en volver a encontrarla porque el día de la presentación improvisada no quisiste perder tres minutos en mirarla a los ojos que se acabarían revelando de una belleza innombrable puede ser tan complejo en su simplicidad, tan fustigante cuando se recuerda el momento de ese voluntario olvido como grande es saber de memoria un himno que no has escuchado o volver a verte en la senda de los sentimientos puros cuando no se quiere analizar en un amor perdido circunstancias, ni culpas, sino recordar las sensaciones que hacían florecer las ansias de vivir.

Me gustaría poder hablar de Ray Davies y no mencionar su sentido del humor ni su inteligencia, ni las razones por las que en los países que no son de habla inglesa se sitúa a Los Kinks a años luz de Los Beatles o Los Rolling Stones en niveles de popularidad. En esta canción de un romanticismo vibrante y bienintencionado que intenta sepultar la derrota del presente en el triunfo del pasado, Ray Davies aparta su mirada crítica y corrosiva y se abraza a la exultante alegría de amar y haber sido amado, de guardar un maravilloso recuerdo que se lleva para los restos de la vida y lo proclama. 

Situaría "Days", así se llama la canción, muy cerca de "In my life", para algunas revistas especializadas la mejor canción del pop-rock. Creo que no se puede añadir más.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.