jueves, 27 de noviembre de 2014

En los límites de la humildad

       A veces pienso, Laura, que lo que escribo no es suficientemente bueno para que se publique, pero otras veces lucho contra las sombras de mi propio egocentrismo porque pienso que soy muy, muy bueno. Entonces me doy cuenta por el comportamiento que intuyo en muchas personas que escriben en los foros, ya que en ellos me muevo y me desvelo sin posibilidad de encontrar un abrigo,  que también ellos piensan así de sí mismos aunque casi todas saben defenderse mejor que yo de la fragilidad que supone transmitir esa sensación que será interpretada casi con toda seguridad como un ejemplo insoportable de soberbia y de arrogancia. Pero ese pensamiento de mis mejores momentos simplemente significa que sé reconocer que he hecho algo bien, como si fuera de otro, como si no me acordara de que es mío, ni siquiera porque lleve mi firma y eso es así si no fuera porque muchas veces aparece la luz de tu nombre. 


              Me gustaría decirle a más de uno, por ejemplo, que García Montero es de mi misma edad, vive rodeado por las mismas contradicciones que yo, en el mismo país que nos duele cada vez que leemos el periódico y hace lo mismo aunque en diferente lugar. Tiene el privilegio de vivir de lo que sabe hacer y le gusta. Aunque su éxito y mi fracaso, en su caso no cabe la menor duda de que sí, fueran merecidos, ni él ni ninguno de los grandes que pasaron, no te voy a mentar lo que Lorca significa para mí, merecen que me dirija a ellos como si estuvieran en otra dimensión, son por encima de todo hombres, hombres que pasan y sueñan, cuyas vidas se debaten entre el gozo y el dolor y arrancan sus palabras más luminosas de las sombras. Admito el miedo que siento de mostrar mi obra sin restricciones, sin avisar,como decía X.,  olvidando que eres un simple aficionado, pero no puedo sustraerme de la tristeza de que nadie haya lanzado las campanas al vuelo por compartir espacio, tiempo e ilusiones con fueras de serie como J,  N., A., P., o M., sabes bien a quienes me refiero y te he enseñado sus poemas más de una vez, por poner unos ejemplos ilustrativos, porque hay algunos más y se nos pierden otros mientras hay quienes reciben premios prestigiosos sin que yo pueda ocultar mi estupor. No entiendo halagos desmedidos en obras mediocres de famosos en algunos casos con otras magistrales, podría poner muchos ejemplos, ni el pavor de manifestar abiertamente lo que no puede medirse, es una de las grandezas del arte, cuando se trata de desconocidos.


    Lo popular y lo populista, Verdi y Rossini, Bécquer y Campoamor.

Conversación con Virginia  sobre "En los límites de la humildad". (Es pública, aunque nadie la haya leído.)


8-12-2014

Querido amigo:

        Lo de bueno y malo, mejor o peor, tan-más-menos ¡Son conceptos tan relativos y subjetivos!

             Piensa que en los tiempos que corren los reconocimientos por lo general requieren estar introducido en los circulos indicados... ¡ Si se dieran a los méritos no existirían "indicados"! 

                No voy a profundizar en esto pues para cada cual va  a tener diferentes lecturas. 

             En los foros hay muchos que desean exponer su anónima obra a los ojos que no les han prestado las editoriales y muchos que simplemente tienen algo que expresar y lo hacen sin más pretensiones. La diferencia con el que vive de su obra es eso, el dinero y el "prestigio"( lo pongo entre comillas). Lo bueno de los foros es que todos ahora pueden mostrarse, las letras ahí quedan; el uso que de ellas se hagan en el futuro es incierto... pero tienen un futuro ¿y quién sabe? Si yo tuviera que hacer un estudio sociológico, humanístico... elegiría los foros.  En cualquier caso decirte que es un honor y un placer compartir espacio contigo. Cuando se elige un foro se hace porque es el lugar en dónde se desea estar y con quiénes se desea compartir. Un abrazo.

9 de Diciembre de 2014





        No me gustaría confundirte, Virginia. Mi posicionamiento principal se resuelve en buscar unos criterios que puedan determinar si una obra de arte lo es o es una coqueta y afortunada artesanía, pienso que el relativismo que preconizas es muy peligroso, no nos va a ayudar a distinguir lo bueno de lo malo.

             La llegada del verso libre ha creado una confusión tan grande en la poesía que con mucha probabilidad ha superado a la de la abstracción en la pintura, pero en ésta hay resortes para clarificar, técnicas palpables, méritos evidentes. Teniendo en cuenta que casi todos hablamos, todos los que hablamos nos hemos convertido en poeta, no es malo escribir mal y sentirse poeta, pero no debemos otorgar premios importantes con jurados que no conocen el lenguaje de la poesía, que se decantará por el efectismo más que por lo efectivo, y por lo tanto, valioso.

       Con respecto a los foros, no puedo quejarme, se me lee y se me comenta muy por encima de la media y de lo que esperaba, pero no encuentro lo que busco aunque haya dejado de molestarme verme rodeado por tantas estrellas.

 10 de Diciembre
       Nunca podremos ponernos de acuerdo respecto a este criterio. A mí no me gustan las varas de medir, ni que existan quienes se erigen medidores, tal vez deba convivir y compartir con ellos y lo haré sin problemas sencillamente porque para mi siempre serán personas limitadas por sus propias medidas. En ninguna faceta artística  creativa se deberían aplicar tales desatinos... y si  me apuras aún entraría en la discusión de si serían de aplicación en la ejecución de la obra conocida siempre que se definiera como una variante y se mencionara al autor del original.


9 Diciembre de 2014


       He leído varias veces tu réplica, Virginia, y perdóname, no llego a captar lo que me quieres decir, creo que estás circunscribiendo este asunto al ámbito de los foros y yo estoy hablando del Arte, ese que precisamente tienen algunos de nuestros compañeros tengan o no tengan buena  estrella. Pero si vas por donde me imagino, no estoy de acuerdo contigo; Pavarotti era grande porque después de una paliza brutal era capaz de dar más "do de pechos" que nadie, Mozart porque iba haciendo partícipe de una canción a más y más cantantes y lo hacía in crescendo y sin perder la armonía, Verdi supo reflejar las aspiraciones de independencia de los italianos en el coro de los esclavos de Nabucco, si tocas el corazón colectivo tienes que ser muy bueno necesariamente, un Beethoven completamente sordo por entonces nos emocionó con las ansias de libertad y armonía del hombre nuevo extrayendo los sonidos de su corazón al traducir en música la inmortal Oda de la alegría de Schiller. En fin, Chopin supo fingir que se moría en cada nocturno con una técnica que solo le pudo otorgar el mismísimo Diablo. Utilizar el término vara de medir en los casos que te he expuesto, aunque sea para que veamos lo arriba que están, no me resulta demasiado bello.

      No, no puedo ir diciendo que los sacerdotes son muy buenos si me bendicen y perversos si no quieren que mire las estrellas desde dentro. En ese aspecto, los foros son un juego en donde se premia la sombra supuesta de la buena persona, los contactos y lo participativo que se pueda llegar a ser, si las personas que tienen que decidir a quienes encumbramos no saben o no quieren distinguir entre lo que parece bueno y lo que realmente los es, es su problema, no tengo una solución para corregirlo sin que se me presente la furia de la irritabilidad de los poetas como si hubiera cometido un sacrilegio. Pero, Virginia, para saber distinguir lo que te he dicho hay que tener criterio; Darío escribió un soneto en alejandrinos prodigioso, y todos los versos acababan en palabra esdrújula. Creía en ello y se ajustaba a su ideal estético. Pídele lo mismo a muchos grandes poetas  que andan por ahí dando lecciones magistrales en los medios.  

       Gracias, Virginia, creo que sí podemos ponernos de acuerdo, el arte no es aleatorio, detrás de él hay un corazón y un alma que deben servirse de los conocimientos que ha acumulado una mente. 

10 de Diciembre de 2014

         Pavarotti es un fenómeno de masas, tiene técnica y potencia pero le falta la melodiosa   armonía, que otros tenores dando solo los “do de pecho” justos consiguen, convirtiéndose en magia el efecto que produce su garganta integrándose en la partitura de la obra y pareciendo una fuente de milagrosas palabras; por decir uno y ser español Alfredo Kraus en su momento.

        Verdi también fue un fenómeno de masas y  tuvo cantidad de detractores  clasistas que consideraban su música frívola.  El Coro al que te refieres, Va pensiero magnífico a mí me encanta, no fue más que otro efecto populista, y ya ves hoy su música se sigue tocando más que otras de grandes autores y es precursora de la nuestra, nos encanta el romanticismo y emoción de sus obras… En fin compañero… para qué seguir.

11 de Diciembre de 2014

       Comparto que los foros son poco críticos y muy contempladores, soy como tú partidaria de las críticas cáusticas si  son necesarias, se aprende  muchísimo de ellas  y  hace salir la flema del autor. Pero se necesita un gran equilibrio para moderar un foro  así, yo lo hice fue una época muy gratificante y no fue retirada ni una letra de lo que allí se dijo… y te aseguro que se dijo mucho y fuerte… Pero… Pero… Todo tiene un pero, y puede ser muy grande si no está asumido por los foristas , porque alguien puede considerarse dañado por las opiniones de otros, que como ahora tu y yo entren en un  intercambio de ideas contrastadas y llega un momento en que pasan a mayores… y eso es muy peligroso porque los puntos de vista divergentes pocas veces se sostienen en el mayor de los respetos.
En fin amigo mío, es condición del hombre ver las cosas desde su ángulo de visión, lo que hace que haya tantas versiones como los ojos que miran. 

12 de Diciembre de 2014

       Leo tu mensaje, Virginia y me parece que me estás dando la razón, yo también caigo y caeré en múltiples contradicciones. Creo que confundes populista con popular cuando te refieres a Pavarotti y a Verdi. Yo daría muchas horas de trabajo para desentrañar la fórmula que me hiciera popular aunque tengo claro que la popularidad la quiero para mi obra, querría los beneficios inherentes a ella pero permanecer siendo un ente anónimo.

       No tengo la ópera entre mis preferencias, puedo decirte que Wagner me resulta poco menos que insoportable y admiro con devoción de tonto ilusionado a Mozart y a Verdi, porque me emocionan, el uno como genio sin freno que no miente e insiste en la deriva a la que le lleva su música y el otro por saber conectar a través de su
pueblo postergado con el ansia de vuelo de todos los hombres de la tierra. La única ópera que he contemplado en directo en mi vida es la inigualable, heterodoxa e imprescindible Flauta mágica, disfruté hasta unos límites insospechables con la parte cantada, me exasperaba la historia paralela dramatizada, para una persona de nuestro tiempo es acaramelada e infantil en el peor sentido que se pueda tener de esta palabra. Wofgang Amadeus solo puso la mejor música que pudo, y estuvo fino, ese pastiche no tiene nada que ver con sus ideales de universalidad armoniosa de los  francmasones.
       Armonía, técnica, potencia, popular, son criterios, son puntos de vistas con los que hay que luchar hasta donde sea posible por objetivar. Supongo que eres bastante más joven que yo, si no es así, perdóname. Puede que estés más al principio del camino. La juventud se cura con el tiempo, pero, ya ves, yo no hubiera querido sanar nunca de esa locura.

          Yo no tengo mi Dios, como dicen tantos pedantes, si existe es él el que me tiene a mí, aunque no me haga mucha gracia.

 12 de Diciembre de 2014

       Perdóname, solo por matizar, he dicho que  " Va pensiero" fue un efecto populista, una solución  que le pidieron a Verdi para aguantar en las butacas a los espectadores que abandonaban la representación de  Nabucco en el entreacto. Solo a eso me he referido como populista.

 12 de Diciembre de 2014


     No tienes nada que perdonarme, Virginia, solo puedo agradecerte la aclaración, siempre es bueno saber algo nuevo. Eres un encanto que ha mantenido viva y con llama ardiente esta epístola que se me escapa.
 


  

       












       




































 Lo popular y lo populista, Verdi y Rossini, Bécquer y Campoamor.

Conversación con Virginia  sobre "En los límites de la humildad". (Es pública, aunque nadie la haya leído.)


8-12-2014

Querido amigo:

Lo de bueno y malo, mejor o peor, tan-más-menos ¡Son conceptos tan relativos y subjetivos!
Piensa que en los tiempos que corren los reconocimientos por lo general requieren estar introducido en los circulos indicados... ¡ Si se dieran a los méritos no existirían "indicados"!
No voy a profundizar en esto pues para cada cual va  a tener diferentes lecturas.
En los foros hay muchos que desean exponer su anónima obra a los ojos que no les han prestado las editoriales y muchos que simplemente tienen algo que expresar y lo hacen sin más pretensiones. La diferencia con el que vive de su obra es eso, el dinero y el "prestigio"( lo pongo entre comillas). Lo bueno de los foros es que todos ahora pueden mostrarse, las letras ahí quedan; el uso que de ellas se hagan en el futuro es incierto... pero tienen un futuro ¿y quién sabe? Si yo tuviera que hacer un estudio sociológico, humanístico... elegiría los foros.  En cualquier caso decirte que es un honor y un placer compartir espacio contigo. Cuando se elige un foro se hace porque es el lugar en dónde se desea estar y con quiénes se desea compartir. Un abrazo.


 No me gustaría confundirte, Virginia. Mi posicionamiento principal se resuelve en buscar unos criterios que puedan determinar si una obra de arte lo es o es una coqueta y afortunada artesanía, pienso que el relativismo que preconizas es muy peligroso, no nos va a ayudar a distinguir lo bueno de lo malo.

       La llegada del verso libre ha creado una confusión tan grande en la poesía que con mucha probabilidad ha superado a la de la abstracción en la pintura, pero en ésta hay resortes para clarificar, técnicas palpables, méritos evidentes. Teniendo en cuenta que casi todos hablamos, todos los que hablamos nos hemos convertido en poeta, no es malo escribir mal y sentirse poeta, pero no debemos otorgar premios importantes con jurados que no conocen el lenguaje de la poesía, que se decantará por el efectismo más que por lo valioso.

       Con respecto a los foros, no puedo quejarme, se me lee y se me comenta muy por encima de la media y de lo que esperaba, pero no encuentro lo que busco aunque haya dejado de molestarme verme rodeado por tantas estrellas.


Nunca podremos ponernos de acuerdo respecto a este criterio. A mí no me gustan las varas de medir, ni que existan quienes se erigen medidores, tal vez deba convivir y compartir con ellos y lo haré sin problemas sencillamente porque para mi siempre serán personas limitadas por sus propias medidas. En ninguna faceta artística  creativa se deberían aplicar tales desatinos... y si  me apuras aún entraría en la discusión de si serían de aplicación en la ejecución de la obra conocida siempre que se definiera como una variante y se mencionara al autor del original.

He leído varias veces tu réplica, Virginia, y perdóname, no llego a captar lo que me quieres decir, creo que estás circunscribiendo este asunto al ámbito de los foros y yo estoy hablando del Arte, ese que precisamente tienen algunos de nuestros compañeros tengan o no tengan buena  estrella. Pero si vas por donde me imagino, no estoy de acuerdo contigo; Pavarotti era grande porque después de una paliza brutal era capaz de dar más "do de pechos" que nadie, Mozart porque iba haciendo partícipe de una canción a más y más cantantes y lo hacía in crescendo y sin perder la armonía, Verdi supo reflejar las aspiraciones de independencia de los italianos en el coro de los esclavos de Nabucco, si tocas el corazón colectivo tienes que ser muy bueno necesariamente, un Beethoven completamente sordo por entonces nos emocionó con las ansias de libertad y armonía del hombre nuevo extrayendo los sonidos de su corazón al traducir en música la inmortal Oda de la alegría de Schiller. En fin, Chopin supo fingir que se moría en cada nocturno con una técnica que solo le pudo otorgar el mismísimo Diablo. Utilizar el término vara de medir en los casos que te he expuesto, aunque sea para que veamos lo arriba que están, no me resulta demasiado bello.

      No, no puedo ir diciendo que los sacerdotes son muy buenos si me bendicen y perversos si no quieren que mire las estrellas desde dentro. En ese aspecto, los foros son un juego en donde se premia la sombra supuesta de la buena persona, los contactos y lo participativo que se pueda llegar a ser, si las personas que tienen que decidir a quienes encumbramos no saben o no quieren distinguir entre lo que parece bueno y lo que realmente los es, es su problema, no tengo una solución para corregirlo sin que se me presente la furia de la irritabilidad de los poetas como si hubiera cometido un sacrilegio. Pero, Virginia, para saber distinguir lo que te he dicho hay que tener criterio; Darío escribió un soneto en alejandrinos prodigioso, y todos los versos acababan en palabra esdrújula. Creía en ello y se ajustaba a su ideal estético. Pídele lo mismo a muchos grandes poetas  que andan por ahí dando lecciones magistrales en los medios.  

Gracias, Virginia, creo que sí podemos ponernos de acuerdo, el arte no es aleatorio, detrás de él hay un corazón y un alma que deben servirse de los conocimientos que ha acumulado una mente. 


Pavarotti es un fenómeno de masas, tiene técnica y potencia pero le falta la melodiosa   armonía, que otros tenores dando solo los “do de pecho” justos consiguen, convirtiéndose en magia el efecto que produce su garganta integrándose en la partitura de la obra y pareciendo una fuente de milagrosas palabras; por decir uno y ser español Alfredo Kraus en su momento.
Verdi también fue un fenómeno de masas y  tuvo cantidad de detractores  clasistas que consideraban su música frívola.  El Coro al que te refieres, Va pensiero magnífico a mí me encanta, no fue más que otro efecto populista, y ya ves hoy su música se sigue tocando más que otras de grandes autores y es precursora de la nuestra, nos encanta el romanticismo y emoción de sus obras… En fin compañero… para qué seguir
Comparto que los foros son poco críticos y muy contempladores, soy como tú partidaria de las críticas cáusticas si  son necesarias, se aprende  muchísimo de ellas  y  hace salir la flema del autor. Pero se necesita un gran equilibrio para moderar un foro  así, yo lo hice fue una época muy gratificante y no fue retirada ni una letra de lo que allí se dijo… y te aseguro que se dijo mucho y fuerte… Pero… Pero… Todo tiene un pero, y puede ser muy grande si no está asumido por los foristas , porque alguien puede considerarse dañado por las opiniones de otros, que como ahora tu y yo entren en un  intercambio de ideas contrastadas y llega un momento en que pasan a mayores… y eso es muy peligroso porque los puntos de vista divergentes pocas veces se sostienen en el mayor de los respetos.
En fin amigo mío, es condición del hombre ver las cosas desde su ángulo de visión, lo que hace que haya tantas versiones como los ojos que miran.
Un abrazo


Leo tu mensaje, Virginia y me parece que me estás dando la razón, yo también caigo y caeré en múltiples contradicciones. Creo que confundes populista con popular cuando te refieres a Pavarotti y a Verdi. Yo daría muchas horas de trabajo para desentrañar la fórmula que me hiciera popular aunque tengo claro que la popularidad la quiero para mi obra, querría los beneficios inherentes a ella pero permanecer siendo un ente anónimo.

       No tengo la ópera entre mis preferencias, puedo decirte que Wagner me resulta poco menos que insoportable y admiro con devoción de tonto ilusionado a Mozart y a Verdi, porque me emocionan, el uno como genio sin freno que no miente e insiste en la deriva a la que le lleva su música y el otro por saber conectar a través de su


pueblo postergado con el ansia de vuelo de todos los hombres de la tierra. La única ópera que he contemplado en directo en mi vida es la inigualable, heterodoxa e imprescindible Flauta mágica, disfruté hasta unos límites insospechables con la parte cantada, me exasperaba la historia paralela dramatizada, para una persona de nuestro tiempo es acaramelada e infantil en el peor sentido que se pueda tener de esta palabra. Wofgang Amadeus solo puso la mejor música que pudo, y estuvo fino, ese pastiche no tiene nada que ver con sus ideales de universalidad armoniosa de los  francmasones.

       Armonía, técnica, potencia, popular, son criterios, son puntos de vistas con los que hay que luchar hasta donde sea posible por objetivar. Supongo que eres bastante más joven que yo, si no es así, perdóname. Puede que estés más al principio del camino. La juventud se cura con el tiempo, pero, ya ves, yo no hubiera querido sanar nunca de esa locura.

          Yo no tengo mi Dios, como dicen tantos pedantes, si existe es él el que me tiene a mí, aunque no me haga mucha gracia.



Perdóname, solo por matizar, he dicho que  " Va pensiero" fue un efecto populista, una solución  que le pidieron a Verdi para aguantar en las butacas a los espectadores que abandonaban la representación de  Nabucco en el entreacto. Solo a eso me he referido como populista. De nuevo un abrazo


No tienes nada que perdonarme, Virginia, solo puedo agradecerte la aclaración, siempre es bueno saber algo nuevo. Eres un encanto que ha mantenido viva y con llama ardiente esta epístola que se me escapa.

































































































 

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.