Te besaré algún día como lo hice entonces,
con los ojos cerrados y el corazón abierto,
esperando en la calle como un árbol dormido,
como un árbol sin hojas que tu olvido abrigara.
Te besaré algún día como si me muriera
y de la misma muerte brotaran los deseos.
En esa noche oscura escribiré un poema,
en esa noche oscura, solo, enamorado,
recordando tus alas y el último crepúsculo,
recordando tu huella como si me esperaras,
como si aún me amaras a pesar del silencio,
como si abierta al viento la falda de tu infancia
penetrara en mi alma en vuelo decadente
y escribiera en mi pecho la fragancia del tiempo
y el reloj no tuviera ni lamentos ni agujas.
Te besaré algún día como si fueras tuya
y de quererte darme tu aurora me tuviera.


