Y durante un instante, en su rumor,
regresa el latido del primer poema
de una vida
como una música lejana que se apaga en la noche.
(Constantino Cavafis - Voces - Versión: F.E. León)
Es cierto que no vuelve lo que nunca pasó
y siempre se hace tarde cuando el alma se agrieta
y se va la esperanza
como una mariposa que atraviesa las nubes
y empapa la tristeza de su vuelo
con la presencia oscura que guarda los rescoldos
de un deseo ferviente que resiste en la sangre.
No volverás, lo sé, pero te espero al alba
con la flor en los labios
de la mirada quieta en la eterna sonrisa
de una estrella fugaz
que caerá en tu olvido cuando hierva el recuerdo.
El alma agrietada: El primer verso de tu estrofa es una de tus sentencias más rotundas y universales: "Es cierto que no vuelve lo que nunca pasó". Dialoga en secreto con tu poema a Luigi Tenco ("nuestra añoranza de lo que nunca ocurrió"). Retratas la tragedia del alma que se agrieta no por lo que perdió, sino por los caminos que el destino no permitió transitar.La mariposa y el rescoldo: Reaparece la imagen de la mariposa (que en Conversaciones con Laura vagaba sin vereda en la grieta profunda). Aquí, atraviesa las nubes impregnando su vuelo de tristeza, pero manteniendo encendido un "deseo ferviente que resiste en la sangre". Hay una resistencia biológica y visceral del amor que se niega a ser sepultado por las cenizas.
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