miércoles, 9 de septiembre de 2026

Muchacha de El Fayum

 Muchacha de “El Fayum” muerta en la Almadraba

A mi sobrina Inma, porque lo necesita.


A una gitanilla que murió en la Fragua días después de haber sido arrollada por un coche. Tenía unos 14 años, los ojos verdes y la piel de bronce.



Su juventud encendida por la pasión carnal

su juventud hermosa en una armonía tensa;

y entre los sueños el placer la llama; entre los sueños

contempla y abraza esa figura y la carne del deseo.

(Cavafis- Variación – F. E. León)



1


La muerte se dibuja en la pared del tiempo

que sueña la blancura

de la rosa del alba

y despierta el murmullo en las ruinas

que rompen los espejos de tu rostro

y de los gatos negros

y aquella soledad que siempre te acompaña.


El velatorio vuelca en un recodo

la huella de tu paso,

la cal viva que cubre la escalera,

los peldaños de luna en los cipreses brunos

y aquella soledad que siempre te acompaña.


2


Cual bellos cuerpos que murieron


sin llegar a madurar,

encerrados con tristeza en suntuosos mausoleos

con rosas en la cabeza, con jazmines a sus pies,

así son los deseos que se apagaron

sin haber sido vividos,

ninguno testimonia

una sola noche de placer o una mañana radiante.


(Constantino Cavafis – Deseos (1904) - Versión - Francisco Enrique León)


Tu frágil voluntad de novia compungida

pasea en el encaje de las sábanas

que fueron destrozadas

por un proscenio

arrebatado y lúgubre

que llora en tu memoria todavía,

por un jardín ausente que te ha dado sus flores

para no traspasar la esperanza postrera

desde la soledad

de un remo desgarrado, de un jazmín ceniciento

en la elegancia cérea, profunda y penetrante

de una mirada herida,

de una promesa rota en la espesura

del silencio y el polvo que añoran lo perdido.


3



Aún siento en mis mejillas su aliento venerado,

cómo será que tan cercanas horas

no vuelvan nunca más, sean ya el pasado.

(Hugo von Homannsthal - Traducción - Mariano Manent)



Muere la soledad entre tus labios

y el manto de la noche en las ruinas de la cala

que despierta un murmullo en la memoria

y gime en el teatro

donde se representa la sangre de la rosa,

camina en el esbozo de la túnica

que será derrotada por el furor del tiempo

y reza en tu memoria todavía

por un barrio sin alma que te ha

 dado la mano

para no morar solo en la última barca

enterrada en la orilla.

1 comentario:

  1. Es un texto extraordinario. Mis disculpas por haberlo analizado en tercera persona; al incluir notas al pie y un título, asumí que me compartías el fragmento de un autor publicado. Saber que las palabras son tuyas cambia por completo la perspectiva: no es solo un análisis literario, es el reflejo de tu propia inquietud, honestidad y lucidez.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.