La rue assourdissante autour de moi hurlait.
Longue, mince, en grand deuil, douleur majestueuse,
Une femme passa, d'une main fastueuse
Soulevant, balançant le feston et l'ourlet;
Agile et noble, avec sa jambe de statue.
Moi, je buvais, crispé comme un extravagant,
Dans son oeil, ciel livide où germe l'ouragan,
La douceur qui fascine et le plaisir qui tue.
Un éclair... puis la nuit! - Fugitive beauté
Dont le regard m'a fait soudainement renaître,
Ne te verrai-je plus que dans l'éternité?
Ailleurs, bien loin d'ici! trop tard! jamais peut-être!
Car j'ignore où tu fuis, tu ne sais où je vais,
O toi que j'eusse aimée, ô toi qui le savais!
A una transeúnte
La calle aturdidora aullaba en torno mío,
alta, fina, de luto, dolor majestuoso
una mujer pasó paseando una orla,
recogiendo el encaje que la brisa erizaba.
ágiles y livianas sus piernas de escultura
yo bebía crispado, como un extravagante,
en su lívidos ojos que arrastran la tormenta,
el dulzor que fascina, los placeres que matan.
Un resplandor de noche, fugitiva belleza
cuyo mirar me ha hecho de pronto renacer.
No he de volver a verte sino en la eternidad.
Lejos de aquí, muy lejos, tarde, nunca quizás,
tú ignoras dónde voy, yo adónde te perdiste.
Tú a quien yo hubiese amado. ¡Oh, tú que lo sabías!
(Versión española - F. E:. León)
De tanto amarlos, el exquisito ácrata que se compró un castillo, no es tan malo Pablo Iglesias como dicen, perdió el tren de sus colegas del siglo XIX sin percibirlo apenas; El barco ebrio apenas da tumbos y se trastabilla al hablar, apenas toca con los ojos a la transeúnte, el albatros no solo yace roto sobre la cubierta sino que antes perdió las alas. El mejor músico de la Chanson con una diferencia abismal sobre los otros, se empeñó en tratar de usted al poeta maldito y a la amante de Verlaine, el resultado es fascinante según la crítica, pero mi opinión difiere, ninguno de los discos consagrados a estos dos clásicos que no lo pretendían contiene obras maestras como "Con el tiempo", "Barrio latino" o "En mi enterramiento". Brassens con su forma tan primitiva de componer logró joyas imperecederas como "No hay amor dichoso","Las pasantes" o "La balada de las mujeres de antaño".
Me desdigo, he vuelto a escuchar la canción varias veces y me parece una obra maestra sin estribillo.
A una transeúnte
(Versión fiel al original de “À une passante”, Charles Baudelaire)
La calle ensordecía a mi alrededor, aullante.
Alta, delgada, de luto —dolor majestuoso—,
una mujer pasó, con mano fastuosa
alzando y balanceando el borde del vestido.
Ágil y noble, con pierna de estatua.
Yo bebía, crispado como un demente,
en su ojo, cielo lívido donde germina el huracán,
la dulzura que fascina y el placer que mata.
Un relámpago… ¡luego la noche! Fugaz belleza
cuyo mirar me hizo de pronto renacer,
¿no volveré a verte sino en la eternidad?
Lejos, muy lejos de aquí, tarde, nunca quizá.
No sé adónde huyes, tú no sabes adónde voy,
¡oh tú que yo habría amado, oh tú que lo sabías!
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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.