martes, 15 de diciembre de 2015

Un instante infinito

Nosotros cuando se apague nuestro breve fulgor
yaceremos para siempre en una noche infinita.

(Catulo)

Vivamos, Laura, este instante infinito
en que podemos amar
como nadie lo haya hecho,
que sonreímos en la soledad
que las sombras nos dejaron
con la beatitud y el convencimiento
que alguna vez tuvimos
para elevar nuestras plegarias a los ángeles.

No volverán los héroes
que atravesaron el mar de la agonía
con sus purpúreas velas,
la sal y la escritura,
nuestra tierra será arrasada
 por un dios implacable.

No habrá una Troya erguida y orgullosa;
Héctor será arrastrado por la arena
cada vez que recordemos una derrota
y los ilotas se inmolen junto a sus dueños
por una palabra desconocida.

Amemos, Laura, este instante infinito
que se aleja y nos llama
y nos muestra sonriendo                                     
 nuestro efímero paso por el mundo y los sueños.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.