martes, 15 de diciembre de 2015

La huida de la rima



Recordando aquel tiempo he vuelto a las ventanas,
a la noche de amor que soñaba en tu alcoba,
y he vuelto a escribirte
cuál viajero errante que cansado volviera
a una patria exiliada que no supo esperarle.

Ya no soy quien te amó, y aun así te amo
por lo que no recuerdas, por lo que me despierta
el fuego y la palabra
y la caricia que abre
este querer doblar esquina ante los versos
edificando goznes sedientos de campana.

Ya no soy el muchacho que leía y soñaba,
que rimaba la luna para acunarte siempre,
me ha mordido ese perro que los otros soltaron,
y me duele hablarte, no hablarte o encontrarte,
sabiendo que no esperas de mi lengua susurros,
ni el roce de mis manos,
la canción en mi alma,
sabiendo que yo soy frecuencia modulada
en calles sin antenas,
bosques de indiferencia.


(Publicada el 10 de Enero de 2014)

7 comentarios:

  1. El tiempo nos cambia pero siempre quedan los sedimentos, los posos de los años difíciles de arrancar del alma.
    me quedo con este verso, precioso:

    "Ya no soy quien te amó y aún así te amo..."

    Un placer Enrique.

    Y un abrazo

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    1. Lo que es un placer es poder contar siempre con tus palabras, Jerónimo, además de observar que los valores que expone este poema están cerca de aquellos que tú desarrollas tan bien en una buena parte de tu poesía amorosa. Este poema y "Te besaré algún día" (te lo digo porque está en la misma página del blog) fueron escritos el mismo día, en un orden inverso a como lo he dicho, junto a un tercero que no me salió demasiado bien, y quedé más que satisfecho. Tan solo el hecho de ser lo primero que escribía después de bastante tiempo, hizo que concentrara en ese hecho el motivo, después he aprendido, con una ayuda inestimable de los compañeros, en este caso la tuya, a valorarlos como poemas.

      Un abrazo.

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  2. Bellísimo poema, de una elegancia exquisita. Me faltan palabras para expresar lo mucho que me ha gustado.

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    1. Ya sabes, Beatriz, lo que me agrada, que te pases por aquí, por este sitio que se puede considerar también tuyo y que has ayudado a cargarse de sentido con tus oportunas indicaciones. Ignoro si conocias el poema, podría decirte para no faltar a la verdad o no dar a entender otra cosa que es uno de los menos desconocidos que tengo.

      Un abrazo.

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  3. Uno de los poemas de amor más bonitos que he leído en toda mi vida. Me lleva a Bécquer, y a Neruda en sus comienzos. Ya casi no se escriben poemas así, gracias por la oportunidad de ofrecer el placer de degustar un poema tan romántico y emotivo.
    De veras me encantó.

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    1. Me daba un poco de miedo contestarte, María, por miedo a arañar un poco lo que dices. Es cierto, como ya dije en otro poema que escribí el mismo día, cuando decidí volver a hacerlo en la única lengua que conozco y dejarme de absurdos experimentos que solo me trajeron problemas y quise hablar del amor más verdadero y recordé al Neruda casi adolescente que leía cuando yo lo era. Lo de Bécquer me lo tomo como un halago, bueno ser comparado con uno y otro es un gran halago aunque sea a una distancia considerable.

      Gracias, María se me hace difícil transmitirte la alegría que me has dado.

      Un abrazo.

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  4. He llegado a pensar en no contestarte, María. y no porque me desagrade tu comentario sino por todo lo contrario, pero me turba y me gustaría no romperlo. Ya lo he dicho en el otro poema que escribí junto a éste con el mismo estado de ánimo y. en efecto, tenía al Neruda casi adolescente que leía cuando yo lo era en mente. Lo de Bécquer solo puede tomarse como un halago, bueno, en ambos casos un gran halago aun estando a mucha distancia de los dos.

    Apenas puedo decirte como me siento, María, pero créeme que muy bien.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.