jueves, 26 de marzo de 2015

Cuando ya no te vea



Cuando ya no te vea,
cuando pasen los días y no sepa
dónde está tu sonrisa, tu blusa,
dónde están tus palabras,
hollaré en el misterio de tu presencia ausente
buscando el milagro que entregaste a mi vida.

Ya no seré un errante viajero sin huella;
me quedaré oteando en la orilla de la playa,
miraré el horizonte con la melancolía
de imaginarte entera como ahora te siento.

No intentaré explicarme por qué no te entregué
el corazón sangrante hacia el que caminabas
ni por qué en tu oído
no derramé los restos de mi viejo naufragio.

Sabré que lo importante, sí, que lo imprescindible,
para acercarme a Dios
será pensar que tú existías,
que podré constatarlo en lugares y amigos,
que cuando así no sea, a solas con el mar,
pensaré en tu sonrisa, tu blusa y tus palabras,
aunque ya no te vea
y presienta que a esta isla no volverás jamás,
y que, en donde estés, acaso sin notarlo,
llevarás esa tierna intención que me arrancaste.

6 de marzo de 1996 

                                                                                                          

2 comentarios:

  1. Que bonito escribes; siempre dejas en tus versos (a mi se me antoja), un halo de nostalgia y misterio que me resulta muy bello.
    Me suena mucho este poema, creo que lo leí ya hace tiempo y me acuerdo particularmente por este verso: pensaré en tu sonrisa, tu blusa y tus palabras.
    Sentimientos con mucho amor se desprenden de estas letras.
    Enrique, me ha sorprendido mucho ver que tienes como miembro a Luzmaría, ¿sabes que ha fallecido hace poco?, lo sé porque su esposo es Antonio Porpetta, un poeta de Elda (Alicante) con el cual he tenido alguna relación de blog. No sé si lo habrás leído alguna vez, creo que te gustaría bastante. Si lo quieres hacer, solo tienes que buscar su nombre tal como te lo he puesto, y ya te sale el enlace.
    Un abrazo Enrique.

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  2. Creo que llevas razón, Elda, que te envié este poema en la oscuridad de algún tiempo, en el deseo de reforzar los vínculos que nos unían.

    He pasado por el blog de Luzmaría y me he sentido triste, apenas tuve contacto con ella y quise conocerla un poco a través de lo que escribía, ¿qué se puede decir ante noticias como ésta? Ya te contaré que me ha impresionado su último poema.

    Un abrazo.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.