sábado, 27 de mayo de 2023

Facundo Cabral - Un espíritu libre y bueno. Un juglar.



   Me gusta el vino
y la guitarra española,
las señoritas
y, también, las señoras,
estar tumbado sobre la arena
y las canciones en francés. 

Rodolfo Enrique Cabral Camiñas (La Plata, 22 de mayo de 19371​-Ciudad de Guatemala, 9 de julio de 2011), mejor conocido por su nombre artístico Facundo Cabral —en sus inicios, Indio Gasparino—, fue un cantautor, poeta, escritor y filósofo argentino.

Su propuesta artística resulta difícil de encasillar. Aunque compuso canciones y algunas de estas trascendieron a nivel hispanoamericano como «No soy de aquí ni soy de allá», su obra también consistía en contar historias con una estética que entremezclaba la crítica social, sátira, misticismo, cristianismo, anarquismo, optimismo, hedonismo y libertad. En ellas citaba constantemente a Jesús, Atahualpa Yupanqui, Krishnamurti, Borges, Whitman y Teresa de Calcuta, entre otros.

Al momento de definir su trabajo, Cabral aseguraba que en vez de trovador o un contador de historia, él representaba lo que en la Edad Media se conocía como juglar −artista ambulante que ofrecía su espectáculo (música, teatro, literatura o charlatanería) a cambio de dinero.2

En los recitales que realizó, el compositor revelaba algunos aspectos personales de su vida como que no tenía hogar y que recorría el mundo viajando de hotel a hotel. Por eso se autodefinió como «vagabundo first class».

El cantautor fue el único portavoz acerca de su vida y obra. Por ejemplo, el cantante Alberto Cortez —quien realizó extensas giras con el músico— escribió una columna de opinión cuando falleció el cantautor en la que sostenía que


«fue un personaje controversial que se inventó a sí mismo».3

Facundo Cabral fue asesinado en Ciudad de Guatemala el 9 de julio de 2011 por sicarios que lo confundieron con un empresario vinculado al narcotráfico.

La Unesco lo declaró en 1996 «Mensajero mundial de la paz» y fue nominado al premio Nobel de la Paz en 2008. 

 (Wikipedia)

 




 Quizás de muerto hayas querido consolar a una mujer que llora, que la hayas convencido de acompañarte al granero y no para ver las estrellas sino para perderte en otro cielo, te habrás dejado llevar por el vuelo de una golondrina o la mirada de un niño absorto ante la muerte, que habrás cantado canciones en francés porque es la lengua del amor. 

Eras especial, casi siempre te equivocabas en lo superfluo, no te enseñaron a que vieras lo que no era en el universo de las buenas costumbres. Acertabas plenamente en lo principal, hay que vivir y no estar tanto tiempo pensando en el sentido de la vida, vagar por el mundo porque es la única casa que tenemos y nos acogerá para siempre cuando nos hayamos ido a la región de los vientos cambiantes, es decir Abyla, encontrar en los colores del arco iris a esa gente, que la hay, que te ofrece una mirada y una sonrisa porque sufre, hay pocas injusticias más grande. 

 

 

 

2 comentarios:

  1. ¡y, vaya forma absurda de morir! …Si que es la muerte tiene algún sentido lógico, lo natural para un juglar debería haber sido mirando las estrellas o arriba de un escenario.
    Abrazos Francisco

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  2. La vida no es justa, Tatiana,,ni siquiera, creo, que lo sea. Quedémosnos con la belleza de un alma libre como la de Facundo Cabral, lo más hermoso para él era perseguir a aquella con la que quería compartir flujos, cantarle canciones en francés, decirle que era hermosa, aunque su tiempo de amor hubiera pasado, vivir por encima del hombre y de las ideas, que una vez empiezan el camino se retuercen y acaban siendo un pragmatismo tortuoso e inane que, a pesar de ello hace daño y mata . Si te dicen que fui, es verdad.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.