domingo, 27 de noviembre de 2011

Elegías cotidianas




Nadie me habla de ti en estos días.
Puede que hayas muerto, o que respires
en un baile nupcial de primavera
sin saber quién se cruza en la hojarasca.

Puede que con sombrilla y con sombrero
te apoderes del sol que cada tarde
ilumina y se pierde en la montaña.

Nadie me habla de ti en estos días
que me encontré en la calle recordando
y no era mío el aire ni el recuerdo.

Y los hombres que pasan y las mujeres
piensan en sus elegías cotidianas
esperando, quizás, que alguien despierte
para escuchar sus nombres en otros labios.


Octubre 1981

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.