domingo, 24 de mayo de 2015

Alfonsina Storni - Paco Ibáñez - Quisiera esta tarde





  


Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.

2 comentarios:

  1. Bello poema que nada más que he empezado a leer (como sabes que no conozco los poemas de ningún poeta), pero he sabido que no era tuyo, no tu estilo, que desde luego me gusta mucho más, simplemente.
    Precioso tango (creo) y bonita letra.
    Un abrazo para ti y los tuyos, Enrique.

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  2. Me he llevado una sorpresa muy agradable, Elda, a pesar de ser un seguidor entusiasta de Paco Ibáñez no conocí el par de canciones que había grabado con poemas de Alfonsina Storni hasta hace muy poco. Sinceramente, me han impresionado, desconozco el método de trabajo de Paco pero rara vez falla, siempre nos presenta la poesía de tal forma que nos hace pensar que no podría cantarse de otro modo. Este poema, en concreto, me parece más hermoso cantado que leído, hace un énfasis profundo sobre los versos con mayor significado y lleva un ritmo que lo hace planear por encima de la habitación cuando lo escuchas. Desde luego, Elda, que me haces un halago inmenso, espero que te perdonen los que lo lean. Ahí entraríamos en el debate de la percepción del lector sobre la obra de un poeta consagrado y otro desconocido.

    Un abrazo, Elda, de verdad que me ha hecho mucha ilusión que hayas respondido a esta entrada que he puesto con todo el cariño con la esperanza de que pueda llegar de la forma que a mí me ha llegado..

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.