domingo, 22 de enero de 2017

The Beatles - The long and winding road.

El largo y tortuoso camino
que me lleva hasta tu puerta
nunca desaparecerá,
he visto este camino antes...

      Esta soberbia canción de Paul pasa por ser, para algunos críticos,  la gota que colmó el vaso, la que inundó para siempre al mejor grupo de la historia. McCartney, enfrentado a todos, por problemas burocráticos, de producción y cada vez más centrado en su papel de líder, nunca vio bien la orquestada y acaramelada versión del largo y tortuoso camino que se publicó en el álbum "Let it be",  ya que no soportaba los arreglos que el productor más famoso de la historia, Phil Spector, había introducido con el consentimiento de sus compañeros sin consultarle al respecto. Por esta vez llevaba razón, cualquier toma anterior, esta no es la mejor y también está lejos de la que apareció en el Anthology 3, es superior, mantiene a tono la emoción de una obra maestra que reclama un tono intimista y pierde encanto de canción intemporal con el exceso de orquestación.

sábado, 21 de enero de 2017

Jacques Brel - Le moribond.


Quiero que se ría, que se cante
mientras voy de las lágrimas al silencio.

Hemos cantado a los mismos vinos, a las mismas muchachas y a las mismas tristezas. Adiós, Emilio, voy a morir, ya sabes que es duro morir en primavera, con la paz en el alma voy hacia las flores.

Ya sé que lo he dicho antes pero no deja de asombrarme que Brel se esforzara lo mismo en el Olympia que en un pequeño local perdido en la única playa de Los Paises Bajos donde el sol pasa de largo ante una gente que ama su caricia y que probablemente amaba lo que decía Brel aunque no entendieran ni media palabra. Aquí tenemos el ejemplo.

Los curas que, probablemente, alimentaron su vocación trovadoresca convencidos de que sus intentos quedarían entre los muros de un templo y que no llegarían a ninguna parte pondrían el grito en el cielo ante su deriva anticlerical y que, como Nietzsche, gritara, en su último almuerzo, que Dios había muerto mientras apedreaba el cielo. Las intachables familias burguesas esconderían a los amantes que solo visitaban las alcobas vecinas por matar el tiempo debajo de la fachada de su honorabilidad.

Ante una muerte que, entonces, no veía cerca se despide del amigo del alma, del cura, del amante de su mujer y de ella. Adiós cura yo te amaba bien, no estábamos en la misma orilla, no estábamos en el mismo camino, pero buscábamos el mismo puerto.

Adieu l'Émile je t'aimais bien
Adieu l'Émile je t'aimais bien tu sais
On a chanté les mêmes vins
On a chanté les mêmes filles
On a chanté les mêmes chagrins
Adieu l'Émile je vais mourir
C'est dur de mourir au printemps tu sais
Mais je pars aux fleurs la paix dans l'âme
Car vu que tu es bon comme du pain blanc
Je sais que tu prendras soin de ma femme
Je veux qu'on rie, je veux qu'on danse
Je veux qu'on s'amuse comme des fous
Je veux qu'on rie, je veux qu'on danse
Quand c'est qu'on me mettra dans le trou
Adieu Curé je t'aimais bien
Adieu Curé je t'aimais bien tu sais
On n'était pas du même bord
On n'était pas du même chemin
Mais on cherchait le même port
Adieu Curé je vais mourir
C'est dur de mourir au printemps tu sais
Mais je pars aux fleurs la paix dans l'âme
Car vu que tu étais son confident
Je sais que tu prendras soin de ma femme
Je veux qu'on rie, je veux qu'on danse
Je veux qu'on s'amuse comme des fous
Je veux qu'on rie, je veux qu'on danse
Quand c'est qu'on me mettra dans le trou
Adieu l'Antoine je t'aimais pas bien
Adieu l'Antoine je t'aimais pas bien tu sais
J'en crève de crever aujourd'hui
Alors que toi tu es bien vivant
Et même plus solide que l'ennui
Adieu l'Antoine je vais mourir
C'est dur de mourir au printemps tu sais
Mais je pars aux fleurs la paix dans l'âme
Car vu que tu étais son amant
Je sais que tu prendras soin de ma femme
Je veux qu'on rie, je veux qu'on danse
Je veux qu'on s'amuse comme des fous
Je veux qu'on rie, je veux qu'on danse
Quand c'est qu'on me mettra dans le trou
Adieu ma femme je t'aimais bien
Adieu ma femme je t'aimais bien tu sais
Mais je prends le train pour le Bon Dieu
Je prends le train qui est avant le tien
Mais on prend tous le train qu'on peut
Adieu ma femme je vais mourir
C'est dur de mourir au printemps tu sais
Mais je pars aux fleurs les yeux fermés ma femme
Car vu que je les ai fermés souvent
Je sais que tu prendras soin de mon âme
Je veux qu'on rie, je veux qu'on danse
Je veux qu'on s'amuse comme des fous
Je veux qu'on rie, je veux qu'on danse
Quand c'est qu'on me mettra dans le trou.
(1961)

Georges Brassens - Le testament.



Encore un' fois dire: "Je t'aime"
Encore un' fois perdre le nord
En effeuillant le chrysanthème
Qui est la marguerite des morts.

Una vez más decir "te amo",
perder el norte una vez más
deshojando el crisantemo
que es la margarita de los muertos.

          Para Brassens el mejor poeta francés de la historia era François Villon, una especie de Arcipreste de Hita trasladado a la gran ciudad, pero no era un pícaro libidinoso, era un verdadero delincuente del que no se sabe cuando nació ni siquiera si murió alguna vez, ya que no se encontró su cuerpo, se calcula la fecha de su muerte porque dejó de escribir y sus coetáneos descansaron de sus monsergas, hubo una buena cosecha y no hubo enterrador que confesara haberlo sepultado para que se callara. Su obra más importante se conoce como el Gran testamento, Brassens lo hizo respirar por todos los rincones en el suyo, igualmente inmenso y abierto a la ternura de un rebelde que nunca se apartó de su camino aunque estuviera cubierto por la estulticia que la buena gente acumulaba a su paso.

        Brassens asegura que estará triste como un sauce, que escogerá el camino más largo como si fuera un colegial que hace robona, que dejará la vida reculando aunque el enterrador le gruña y lo crea loco de atar.

Georges Brassens - La mauvaise réputation.


Sin embargo no hago daño a nadie
al no escuchar el clarín que suena.

        De vez en cuando en la vida hay que hacer concesiones. No es, ni mucho menos, la canción de Brassens que más me guste, pero estoy casi seguro de que, aquí en España, es la que más se conoce y se asocia con su autor, Paco Ibáñez tiene mucha culpa de ello por la magnífica versión que cantó en el Olympia y que incluiría años más tardes en un disco antológico dedicado por entero a la obra del cantante de Sète. De todas formas me sirve para recordar la admiración, casi enfermiza; robar no es malo si es para comer, que sentía el mejor poeta francés del siglo pasado por el irreverente, fatalista, impetuoso, arrogante, es decir, poeta, François Villon. Era algo así como un Arcipreste de Hita pero que excedía con mucho los límites de la picaresca.

         Brassens hace en esta canción una declaración de principios siguiendo su ideario ácrata y libertario. Su proverbial ternura no resta una costura al hilo de sus reivindicaciones y sus posicionamientos.

miércoles, 18 de enero de 2017

Mirlo.



 Blackbird singing in the dead of night
Take these broken wings and learn to fly1.
(Paul McCartney - Blakbird)

Cantas en el invierno y cantas en la noche,
en el árbol desnudo que yace en los escombros
turbios de los recuerdos del patio amurallado
que extiende sus ladridos y aún no he podido verte.

Cantas y no te importa 
saber si alguien te escucha;
quizás quieras decirme que rompa esta tristeza,
que no debo ceder al peso de los años,
que siempre hay un motivo para encumbrar la vida
y desterrar los huertos que anuncian soledades.

Quizás quieras decirme
que cante en el silencio de este barrio dormido
aun con el alma rota en el desván del sueño,
la voz triste y serena de un  marco desolado
y tiemble en la emoción de un blanquecino enero
que sufre ante la luna
que al marinero guía y alumbra al caminante.

Quizás quieras decirme
que aguante en el invierno como el árbol desnudo
que espera un nuevo día aunque reine la noche
y acoge la llamada rebelde de tu canto
pensando en el recuerdo de sus hojas caídas.


1.- Mirlo que cantas en lo profundo de la noche
     toma estas alas rotas y aprende a volar.  




martes, 17 de enero de 2017

Paul McCartney - Here Today


        Conocí esta canción hace poco tiempo y pensé que McCartney la había compuesto no hace mucho y que el paso del tiempo y el peso de los años habían ablandado su corazón y despejado las borrascas que lo alejaron de John en la última etapa de los Beatles. No es así, cuando la compuso la muerte de Lennon era reciente y estaba tan afectado que apenas podía expresar su dolor, su desconcierto.

      Creo que Paul pocas veces estuvo más inspirado en su carrera en solitario. Para alguien tan importante en su vida, a pesar de las disputas, escribió esta canción de una nostalgia sincera y estremecedora en la que afloran los versos más hermosos que pudo dedicar a su amigo.

       Si estuvieras aquí ahora y te dijera que te conocía bien supongo que sonreirías diciendo que éramos polos opuestos, pero aún recuerdo como eran las cosas entonces y ya no contendré más las lágrimas. ¿Qué pasó con el tiempo en que nos conocimos? Supongo que dirías que luchábamos por algo difícil de lograr, nunca comprendí nada pero siempre cantábamos. ¿Qué pasó con la noche que lloramos porque no había motivo para guardar aquello en las entrañas? No comprendía una palabra, pero estabas allí con tu sonrisa. ¿Y si dijera que te amaba, que me sentía feliz de que te cruzaras en mi camino, si estuvieras aquí ahora? Pero estás en mi canción.


domingo, 15 de enero de 2017

Georges Brassens - Les passantes


Je veux dédier ce poème
à toutes les femmes qu'on aime
pendant quelques instants secrets.

        Antoine Pol fue un poeta anónimo y desafortunado que encontraría sus minutos de gloria cuando Georges Brassens descubrió por azar uno de sus libros en un rastrillo y decidió poner música a uno de sus poemas y cantarlo alumbrando con ello su aportación tardía más entrañable; Quiero dedicar este poema a toda mujer que se ama durante un instante preciso.

Jacques Brel - Mon enfance.



Tenía la mirada del pastor
          y el corazón del cordero.         

             Para encontrar a alguien debes buscar en su niñez decía Saint-Exupéry cada vez que terciara. Brel nos la presentó tal como la recordaba en una de sus canciones más solemnes aunque no pudiera escapar de su tierna ironía que aquí pierde su calidad de corrosiva y se viste de comprensión ante lo que no tiene una explicación convincente. Hablaba para quien no le podía escuchar y eso lo constataba al final de cada concierto agotador. No es extraño que nada más dejar los escenarios se enfundara la armadura de Don Quijote e hiciera suya la recreación de la búsqueda; es preciso anhelar un sueño imposible para acabar encontrando algún sueño por muy terrenal que sea, ya no quedan marquesas que descubrir pero las tendría en cuenta cuando pensaba en el niño que fue.

         Su niñez se desarrolló en el período de entreguerras, en el entorno flamenco conservador que provocaría sus versos más afilados y heridos, con el catolicismo tradicional que no comprendía porque mientras le enseñaba a llorar para encontrar el paraíso aquel niño soñaba con llegar a países lejanos (yo quería coger el tren que nunca he cogido) y conoció la muerte en el entorno familiar cuando todos se reunían de luto ante lo inevitable por el paso del tiempo. De crisantemo en crisantemo, la muerte fortifica nuestras Dulcineas diría poco después en la estremecedora "J'arrive" cuando, casi sin fuerzas, estaba decidido a abandonar lo que era el mundo que había labrado.


          De esta evocación de sus primeros años habría que destacarlo todo, pero me quedaré con los veranos cuando, casi desnudo, se convertía en un indio aunque sus tíos, hartos de sus correrías, le hubieran robado el "Lejano Oeste". El buen Dios era severo y quería que te acercaras a él avanzando de rodillas, y con la adolescencia y el vuelo de una primera cita (Yo volé, lo juro. Yo juro que volé. Mi corazón abría los brazos.) quedó ensombrecido por el miedo a enamorarse que le acompañaría siempre y por la llegada de la guerra que no olvidaría nunca.

             

Joan Manuel Serrat - En Collioure.



Y viejo y cansado,
a orillas del mar,
bebióse sorbo a sorbo su pasado.
Profeta ni mártir 
quiso Antonio ser
y un poco de todo 
lo fue sin querer.

       Serrat hizo con Antonio Machado lo que éste hiciera con Rubén Darío; escribirle a su manera recurriendo a la emoción y al sentimiento. No fue la única aportación escrita propia que haría en este maravilloso disco, unos versos suyos vuelan a la altura del poeta sevillano en "Cantares". Era el año 1969, poco antes había decidido cantar también en su otra lengua, con el enfado y la condena de "Els Setze Jutges" y afines, quizás eran tiempos de lluvia que nos habían cogido en la calle sin paraguas, sin poder precisar qué lengua acabaría siendo maltratada. 

        Como Léo Ferré, Georges Brassens y Paco Ibáñez decidió ponerle música y cantar a los poetas, y qué mejor que rescatar a aquel que supo hurgar como nadie en las sempiternas heridas de España. Aquí lo tenemos en un país que supo conectar con su sensibilidad, que siempre supo apreciar el poder comunicativo de la palabra y la acompaña en su deriva.

              "En Collioure" es un homenaje sincero y sentido de un hombre sencillo de barrio obrero en la cumbre de su creatividad que se pone el traje gastado de un hombre bueno que tuvo una muerte injusta representando el destino de la libertad en su país.

sábado, 14 de enero de 2017

Cecilia - Si no fuera porque.


Si no fuera porque
me tienen que enterrar
y que dos cipreses negros
se comerán mis sueños,
si no fuera porque mi padre
siempre llora en los entierros.

        Aunque sé que a muchos no les dirá el nombre de Cecilia absolutamente nada , esa nada a la que le escribió unos versos imborrables, ella fue, a pesar de su look nada acorde con la expresión, la gran dama de la canción española, sé que esto no me lo perdonaría teniendo en cuenta su radical rebeldía ante el mundo y la España provinciana, de perfil bajo y estrecha, milagrera y asustada que, como Larra, encontró a su vuelta, ya que pasó buena parte de su niñez y adolescencia viajando con sus padres, él era diplomático y esto le ayudó a tener los ojos bien abiertos y describir lo que veía. Cuando la conocí realmente, estaba muerta y yo escuchaba el rumor del Tajo a su paso por Toledo y me quedé prendado con esta canción que aún hoy sigue siendo mi favorita entre las de ella. No creáis que es fácil decir algo así o aceptar con los ojos en paz que otra gran canción de ella haya quedado inédita.

Jacques Brel - Le dernier repas




 Con el olor de las flores
que pronto se apagará 
yo sé que tendré miedo 
una última vez.

        Ya había dicho Brel en el moribundo que quería que se riera, que se cantara cuando se le metiera en el hoyo. Quizás porque la muerte se sentía lejos o porque no tenía vocación de ir a su encuentro prevalecía la ironía y un enternecimiento inconformista destinado a la derrota en un tema luctuoso, solo al final de la canción se permite ser consciente de la importancia de lo que habla; nunca volverá a estar rodeado por sus vestales ni podrá festejar la alegría de vivir con sus vecinos y con cualquiera que apareciera por allí. Como si no pudiera contener lo que piensa nos deja guiños rotundos de su anticlericalismo y su búsqueda agónica de un Dios distinto al que le mostraron de niño, negando a ese que descansa en las butacas de quienes no quieren que nunca cambie nada. Los rezos infantiles se habían convertido en piedras.

        No podía olvidar mandarle un recordatorio mordaz a la clase social a la que pertenecía cuando Dios le miraba y él le sonreía. No necesitó que el tiempo rompiera las caretas del mes en que las flores son más hermosas para enviarles caramelos a aquellos muchachos desairados. 

           Defendemos alegremente el vuelo y dejamos que los pájaros mueran de tristeza.