martes, 21 de abril de 2015

Crepúsculo en Benzú.



Crepúsculo en Benzú[1]

La Camarde qui ne m'a jamais pardonné
d’avoir semé des fleurs dans les trous de son nez
me poursuit d’un zèle imbécile[2] .

(Georges Brassens – Supplique pour être enterré à la  plage de Sète)




Pienso en aquellos días, tan tristes como ahora,
con el aire empapado por la misma humedad,
las flores asustadas por el soplo inducido
de tu cabello al viento
embriagado de mar,
de caricias que hieren y se van y no vuelven.

Pienso en el hombre libre de amor arrebatado
que dichoso jugaba
con la contradicción, la gente, los amigos,
el verso y la locura
sin pensar que vendrían otros días oscuros,
de gris profundo, y largos,
para saldar las cuentas con su lengua caliente,
sin pensar en la muerte que displicente espera.

Era una primavera hermosa, larga, cruel[3],
que despertó en febrero,
que se nubló en mi alma como una golondrina;
los vientos se marcharon persiguiendo tu paso,
se equivocó la rosa
turbando los recuerdos, las risas, los lugares,
inundando el verano de un sentimiento ambiguo
cuyo regusto aún siento recorriendo mis ojos
como fría corola que se arrastra y no llega
a la alcoba que tiembla vacía sin tu nombre.

Mi sombra frecuentaba los bares de la noche
donde sonaba el tango
que lloraba el recuerdo de Le Pera[4] y Gardel[5]
y un Grandinetti[6]  enorme calándose el sombrero
en surcos pronunciados por cuestas de la infancia;
aquellos ojos míos no volverán jamás...

Porque llevo unos meses sin saber qué persigo,
dónde está mi deseo
ahora que no te siento en la cama deshecha,
en qué mar, qué palabra, qué rumbo he naufragado,
sólo puedo pensar, decir que estoy perdido
en la música triste, ebria que reivindica
tu aliento venerado que habita en otros muros,
música que se enreda en mis viejos archivos,
música que me arrastra a indagar en mis dudas,
ya me oriente al dolor de Cohen[7] en avalancha
o al desgarro infinito del Cigala[8] en los tientos;
me estremece Yasmin Levy[9] cuando se marcha.

No he sabido aspirar a un espacio concreto,
me duele la incursión que hago en la poesía,
tan sola y olvidada en el fondo del arte,
tan triste y maltratada por el sesgo arbitrario
de sus cultivadores que asoman la cabeza,
que no miran atrás y creen que caminan
y no ven la grandeza del nocturno en los huecos,
tan tierna y elegante en algunos recuerdos
que van perdiendo altura cuando el miedo me lleva
al vértigo infinito de no saber amarla;
esta niña inmortal
que Horacio[10] despertara
del sueño de la infancia para tenerla siempre,
palidece en la acera como hoja caída,
sufre en la madrugada, perece en el ocaso,
como aquella sonrisa que esbozaste en Beliones[11]
que yo creí sincera
y siempre me persigue como un poema amargo
de Darío[12] que aguanta,
muralla inquebrantable de armonía y belleza,
la revisión que aplaude la subida a los cielos
de la absurda metáfora.
 


[1] Benzú: Barriada ceutí muy cerca del Atlántico.
[2] La Parca, que nunca me ha perdonado / que en el hueco de su nariz flores haya plantado,/ me persigue con un empeño estúpido.).
[3] Chaucer: April is the cruellest month ; Abril es el mes más cruel.
[4] Alfredo Le Pera: Compositor de algunos de los tangos y canciones más populares en castellano.
[5] Carlos Gardel: Mítico cantante argentino, probablemente el más grande que haya habido en nuestro idioma.
[6] Darío Grandinetti: Actor argentino que encarna a Gardel y a un oscuro cantante de tango tradicional  con un parecido asombroso con él en la magnífica película de Jaime Chávarri  “Sus ojos se cerraron”.
[7] Leonard Cohen:: Novelista, poeta y cantante canadiense. Sigue en activo con 80 años. Quedé impresionado con su vitalidad y sus ganas de darle las gracias a España hace apenas un año y medio en Madrid durante un concierto.
[8] Diego Jiménez “El Cigala”:  Cantaor flamenco de prestigio, ha logrado fusionar el flamenco con el son cubano con singular acierto.
[9] Yasmin Levy:: Cantante israelí. Sus temas propios los canta en castellano moderno, pero también canta canciones tradicionales sefarditas en ladino.
[10] Horacio; no sería descabellado decir que el poeta romano Horacio es el primer poeta moderno, sus tópicos siguen vigentes, sus odas son inmortales
[11] Beliones: Pueblo marroquí aislado de su país por las montañas, limita con la barriada española de Benzú..
[12] Rubén Darío: Poeta nicaragüense, uno de los más grandes en lengua castellana,  irrumpe con Azul y hace triunfar el Modernismo. Sus Cantos de vida y Esperanza nos lo sitúan en una situación pesimista de quien augura un final próximo, su verso es menos preciosista y sus preocupaciones más hondas. Ya que lejos de mí vas a estar / guarda niña un gentil pensamiento / del que un día te quiso contar / un cuento. (A Margarita Debayle)


_________________
Volver a ser de repente 
tan frágil como un segundo,
volver a sentir profundo 
como un niño frente a Dios,
eso es lo que siento yo, 
en este instante fecundo.

(Violeta Ausente)

Publicado por última vez el 28 de Diciembre de 2014.

2 comentarios:

  1. Enrique!!!, este poema inmenso lo has escrito tú?, bueno supongo que si lo has puesto aquí es tuyo. Lo pregunto porque como incluyes canciones y no entiendo la letra...he pensado que podía ser traducido, pero creo que no, porque es tu estilo brillante, con esa cierta melancolía con la que perfumas todos los versos.
    Enrique, eres un gran poeta, DISFRÚTALO, sin pensar en que la poesía no es bien aceptada, ni tiene salida etc.
    Un gran abrazo para ti y tu familia.

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  2. No puedes imaginar la ilusión que me ha hecho que hayas comentado este poema, Elda, lo veía aquí tan solo, sin poder encontrar opiniones sobre él. Lo que me dices de la presentación que he elegido se presta a confusiones, sí, desde luego, el poema es mío y puede que no haya elegido una buena forma de ofrecerlo, encajado entre grandes canciones y no permitiendo que el texto se lea de una forma coherente. Es posible que lo cambie y coloque las canciones al final. Con respecto a mi actitud hacia la poesía es difícil que cambie pero puede hacerlo, así lo espero, se va haciendo necesario que establezca un diálogo con la poesía misma, que pueda recuperar el placer de escribir y situar en ella mi relación con el mundo.

    Muchas gracias, Elda, has hecho que me sienta bien, guardo este detalle en un rincón de la memoria.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.