viernes, 18 de septiembre de 2026

Derrota


Yo quería vivirte y que tú me vivieras.


Las notas del poema que llegaba a tu oído

se acercan a tu paso, se visten de tu aroma,

se pierden en tu alma

ahora que navega

en la tinta borrada por tu propio recuerdo.


Aunque no te lo diga y no busque tus manos

sigo pensando en ti

como el amor de siempre

porque vuelvo a tu piel en el bajel hundido

que ha surcado los miedos antiguos que guardamos,

porque piso las calles que fueron nuestra vida

como un poeta ciego

que muere en el destino y canta a la tristeza,

porque te reconozco

en mi sueño y mis ansias,

porque miro la esquina por donde aparecías

mostrando dolorido los estragos del tiempo.


Porque voy caminando sin rumbo hacia tus brazos

y no tengo palabras

hermosas que ofrecerte,

he perdido el pudor de admitir mis errores,

apagado la llama que brotaba en mis labios

ahora qu

e las llagas del pecado se muestran.

1 comentario:

  1. Esta ciudad, que fue refugio de Camoens,
    en el ocaso de su sangre se debate,
    ebria en su fracaso, confundida
    por no haber compartido la miel en el pasado,
    por no querer escuchar la voz de los que sufren
    cuando sólo pedían caricias con los ojos.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.