domingo, 19 de marzo de 2017

Nunca más.



En nombre de la muerte las sombras te llamaban,
querían hacerte oscura
para apagar tus ojos y enamorarte del silencio
de la noche del alma que pierde su latido
y sin pausa se alarga en el fulgor de la capilla.

Hay que apartar los sueños de tu hábito
antes que llegue la muerte
con tijeras en sus manos descarnadas,
con sus deseos de negra luna,
 y le diga a los vientos quién fuiste,
en qué escalón olvidaste los libros con tu firma
y tus fracasos,
qué tren perdiste, acaso, sin saberlo
y no paró en tu estación de espera nunca más.

Nunca más volará la mariposa sobre tu falda abierta
ni los perros de la tarde correrán
para lamer tu huella de caricias.

En nombre de la muerte y entre los árboles de tu infancia,
y el pozo insondable donde cayó la noche más lúgubre
de tu canto herido,
tiernas flores silvestres despliegan tu nombre en el viento.

18/06/2007

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.