viernes, 26 de febrero de 2016

Esta noche al mediodía


Si exceptuamos el "Aullido" y el "Kaddish" de Allen Ginsberg puede que no haya poema de nuestro tiempo más popular en el mundo anglosajón que "Esta noche al mediodía" de Adrian Henri. Pintor y poeta, nació en Liverpool, era de una generación anterior a los Beatles, pero no fue hasta 1967 que consiguió el triunfo, es posible que influyera en la etapa creativa más compleja y fecunda de sus conciudadanos . La publicación, junto a otros dos colegas, de "El sonido del Mersey", supuso un fenómeno muy raro tratándose de poesía; llegó a la calle y consiguió unas ventas considerables. 

Para él la poesía tenía que tener un sentido claro, su significado tenía que llegar con inmediatez, reconozco que más de uno, al leer el poema, puede poner en duda los puntos que defendía.

Tonight at noon

Tonight at noon
Supermarkets will advertise 3p extra on everything
Tonight at noon
Children from happy families will be sent to live in a home
Elephants will tell each other human jokes
America will declare peace on Russia
World War I generals will sell poppies on the street on November 11th
The first daffodils of autumn will appear
When the leaves fall upwards to the trees.

Tonight at noon
Pigeons will hunt cats through city backyards
Hitler will tell us to fight on the beaches and on the landing fields
A tunnel full of water will be built under Liverpool
Pigs will be sighted flying in formation over Woolton
And Nelson will not only get his eye back but his arm as well
White Americans will demonstrate for equal rights
In front of the Black house
And the monster has just created Dr. Frankenstein.

Girls in bikinis are moonbathing
Folksongs are being sung by real folk
Art galleries are closed to people over 21
Poets get their poems in the Top 20
There's jobs for everybody and nobody wants them
In back alleys everywhere teenage lovers are kissing in broad daylight
In forgotten graveyards everywhere the dead will quietly bury the living
and
You will tell me you love me
Tonight at noon.

Esta noche al mediodía

Esta noche al mediodía
los supermercados anunciarán tres libras de rebaja sobre todos sus productos,
los niños de las familias felices serán enviados a vivir en un hogar,
los elefantes se contarán chistes de humanos,
América declarará la paz a Rusia,
los generales de la Primera Guerra Mundial venderán amapolas en la calle el 11 de Noviembre,
el primer narciso del otoño florecerá
mientras las hojas de los árboles caigan hacia arriba.

Esta noche al mediodía
las palomas cazarán gatos en los patios de la ciudad,
Hitler nos dirá que luchemos en las playas y en los aeropuertos,
un túnel lleno de agua se construirá debajo de Liverpool,
los cerdos serán vistos volando en formación sobre Woolton 
y Nelson no solo recuperará su ojo sino también su brazo,
los americanos blancos se manifestarán por los derechos civiles
delante de la Casa Negra
mientras el monstruo acabe de crear al doctor Frankenstein.

Las muchachas en bikini tomarán baños de luna,
la verdadera gente de la calle cantará las canciones folk,
las galerías de arte se prohibirán a personas de más de 21 años
y los poetas verán sus poemas en el top 20,
habrá trabajo para todos pero nadie lo querrá,
en todas partes de los callejones los adolescentes se besarán a plena luz del día,
en olvidados cementerios de cualquier lugar los muertos enterrarán tranquilamente a los vivos, 
y
tú me dirás que me amas
esta noche al mediodía.

domingo, 7 de febrero de 2016

Epílogo, el final de Robert Bruce




Pasará el albo pájaro de la noche en silencio
entre los edificios, los cables, las antenas,
ya que será en lo oscuro de un temor primitivo
para que se vislumbre
el descenso al abismo de una estrella que tiemble.

Arderán los deseos
de remover la huella del pasado sonriente,
de prolongar los besos y romper lo pactado,
perseguir su recuerdo,
reclamar lo perdido.

Te alcanzará la muerte en una callejuela
de una sola salida que no pueda encontrarte
cuando caiga el último resplandor de tu herida
y acabe la agonía de haber sido distinto.

Ya no abrirás los párpados
 lentos aunque lo intentes
y luches con las sombras que firmen tu sentencia
como el toro orgulloso que no mira las tablas
y reta a los tendidos que celebran su muerte.

Respirando II


Respirando en la calle que mira a los barrancos
y no te reconoce,
sosteniendo la sombra del paso del cometa
y arañando el recuerdo de los niños sin rostro.

Teñida la verdad por el verde ambulante
del oscuro fundido en la hiedra del muro,
te acercas al rincón donde tiembla un poema
y la noche se mueve como una calma inquieta.

Se acabaron las farsas
cuando el fin se aproxima
y vivir es fingir el sueño de la muerte,
nos precipita el tiempo a golpe de navaja,
sin opción a que el pecho
quiera ser traspasado.

Se pierde el maquillaje cuando Betty te llama
como si fuera otra la misma que ha venido.
Luchas contra los vientos donde el mar se oscurece
y ella sigue rimando el llanto de las olas.

Ya nadie reconoce que pasaba el amor;
era su pelo largo, extraño era su acento,
respiraba su boca como una estrella herida.

Se pierde el maquillaje y en el arbusto queda
un jirón de tu aurora enredado en espinas,
como una alondra amarga que no aprendió a volar
y una romanza antigua que sepulta el silencio.


Lamento de Robert Bruce

Ya no tengo tu aliento, me duele y lo proclamo
en el silencio hondo[i] de no saber decirlo
y me enfrento al levante sin luz en las orillas
que llegan a tus pies y se marchan sin huella,
yerro por estas calles rotas de los vampiros,
divago en el recuerdo por la cuesta del Morro
que apenas conociste con mi candor de niño.

No quisiera escuchar las cosas que dijiste,
me duele la cabeza y no puedo callarlas,
me moriré en la sombra por haber sido infiel
a lo que deseaba, a lo no prometido.

No me hables[ii] de estepas, sombreros o claveles
en esa alma fría que rige un pensamiento,
no arrastres mi sonrisa como si no la vieras,
no abras mi corazón al absurdo del hombre.




[i] Por exigencias del guion me plegué y escribí denso en vez de hondo.
[ii] Por la misma razón puse platiques en lugar de no me hables.