miércoles, 31 de agosto de 2016

Robert Graves - Una pizca de sal




Cuando nace en ti un sueño
con una ardiente y repentina angustia.
Cuando sabes que el sueño es verdadero
y cándido, sin penumbra ni mácula,
entonces ten cuidado, y con ímpetu brusco 
no hieras el tierno hallazgo que con reverencia amas.

Los sueños son como un pájaro burlón
que agita las plumas leves de su cola.
Cuando cojas el salero lo verás
alejarse por encima de los setos;
el pájaro viejo atrapar no se deja 
ni con sal ni con trigo;
en la rama del árbol te mira y se sonríe.

Poeta, no persigas al pájaro en su vuelo,
búrlate de ti mismo y desaparece.
Enmascara tu cólera y disfruta
de lo pequeño que cuando llega se queda.

Pero cuando los sueños aniden en tu palma
aprieta fuerte el puño y agárralos con ansias.

8 de julio de 2017.
(Variación F. E. León)


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.