viernes, 18 de marzo de 2016

Sobre los compañeros de Alaire



        Nadie ha roto en público una lanza por mí, yo soy sincero, quienes me atacan me han inculpado de uno de los actos más miserables que se dan en estas lides. No me cabe la menor duda de que, por suerte, no soy Laura. Ella tiene poesía para dar y regalar, solo hemos escrito un poema a cuatro manos, ella ponía el sentimiento que la ahogaba y yo el reconocimiento de mi culpa. Unos cabellos locos o de sirena no dan para tanto, sobre todo cuando se tiene el alma podrida con apenas 19 años. No podré pagar lo que hice y me he acostumbrado a vivir con ello, lo menos que podía hacer por ella era retratarme moralmente ya que ella se negaba a hacerlo, yo puse palabras, algo de orden y un poco de muerte ya que morimos un poco cuando no somos fieles a nosotros mismos. Las cabezas visibles del Foro Alaire me han acusado solapadamente de tramposo, si tuviera fuerzas y convencimiento los llevaría a los Tribunales. Es gravísimo y me está perjudicando mucho, sin nadie, absolutamente nadie, solo mi buen amigo öscar Distéfano, me ha otorgado el beneficio de la Duda. Espero no tener que añadir una palabra más sobre este asunto. El silencio de los corderos significa que van de calle con Rafel. Lamentable.

2 comentarios:

  1. Gracias, Enrique, por tu honestidad, por tu palabra libre, por tu sinceridad y, sobretodo, por ser fiel a ti mísmo.
    El tiempo me ha demostrado cada palabra que digo; son muchos años de amistad, una amistad que me honra. Quien dude de ti, no te conoce.
    Un gran abrazo para ti y para Laura.

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  2. Creo, sinceramente que pierdo yo más con Alaire que Alaire conmigo, pero no me han dado una mínima opción de llegar a un entendimiento. Cuando se sienten atacados en la esencia de sus dioses y sus mártires se muestran como son en el fondo de sus almas, inflexible. ¿Acaso no crees que la moratoria no es una declaración de guerra? He publicado en el muro de Editorial Alaire de Facebook y hacían desaparecer unos mensajes que tenían un carácter conciliador. Cada vez estoy más convencido de que para ser un gran poeta hay que ser una gran persona. Casos hay que nos indican lo contrario, pero son pocos y muy peculiares. Estoy fastidiado y dejando de lado proyectos interesantes porque me han robado la paz y sufro la impotencia de quien lucha contra alguien con las manos atadas. Pero lo tengo decidido utilizaré Alaire para ser consciente de mis archivos, son míos, es un Foro maldito, solo cuatro miembros me han dedicado unas palabras y tres de ellos participan muy de tarde en tarde.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.