viernes, 18 de marzo de 2016

Sobre los compañeros de Alaire II



          Me cansa este asunto, pero quiero zanjarlo cuanto antes y dedicarme a labores creativas. Ya sé que hay gente que me quiere, en Alaire sólo Óscar, Alberto, Naster y Toño no son rigurosamente de tan bendito Foro y gente que no me quiere. No pasa nada, como ya he dicho querer no es una obligación, presentar a Eliot, Henri o Quasimodo fue un acto de vanidad erudita más que un deseo divulgativo, por eso estuve unos minutos traduciéndolos, y, en justa compensación apenas obtuve una respuesta. Pero quedamos en paz, me habéis mostrado la envidia y el no reconocimiento, el premio a la mediocridad literaria, y el sancionar desde el pálpito, perdón, púlpito, ya no distingo esas palabras gracias a vosotros, será mejor así.
        Forges en el número extraordinario del Papus en apoyo al conserje asesinado por nostálgicos de tiempos mejores para ellos sancionó; Mataréis al bufón, pero no a la risa. No tengo vuestra técnica, aburrida en la mayor parte de los casos, pero la poesía me persigue, no halago vacuamente como vosotros, no me deslumbro con los templos ni me molesto en mirar las estrellas, no felicito a premiados dudosos, no molesto a nadie, ¿A qué viene este odio, estas acusaciones de fraude, este implicar a mi mujer, esta pedantería insoportable por parte de los dos interlocutores que se han dirigido a mí antes de se ser expulsado de este espacio que, hasta ahora,era libre?
        No aguanto este tema un segundo más, me ha descentrado cuando tengo compromisos serios con el arte, eso que algunos tenéis pendiente de conocimiento. No esperéis, no soy yo quien ha otorgado como una gracia una moratoria a nadie.
Afectuosamente, adiós.

4 comentarios:

  1. El respeto empieza por uno mismo, el derecho a la libertad de expresión, a dar nuestra opinión libremente, sin ofender ni faltar a nadie no debería de ser motivo de moratoria, de expulsión y, ni mucho menos, de ofensa llevada al terreno personal. Quien no lo entienda así, mejor lejos, lo más lejos posible.
    Estoy contigo y te quiero libre, libre de expresarte como piensas, como eres, como opinas.
    "Ladran los perros, señal de que cabalgamos".
    Mi abrazo siempre.

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  2. Creo María que me siento feliz. Te mentiría si te dijera que esta felicidad no está siendo empañada por este sucio affaire, soy un tipo sensible. Ya no importa si llevo razón o no, lo importante es la nobleza con la que me estoy portando yo y la tiranía prepotente con la que se comportan ellos, no puedo modificar poemas en los que he encontrado soluciones, por ejemplo. Aunque Calle porque no me dejan hablar hablo mejor que el endiosado calle, sus delfines son vomitivos, perros fieles a los que se les reserva los mejores trozos de carne. Estoy jodido con este asunto, es la verdad, pero me duele mucho más lo de J. M., lo tuve como amigo, B. es intrascendente, un sucedáneo sin cobrar nada de la Esteban. Lo importante ahora es que mi mujer está fastidiada por un problema buco dental. y a una escala muy pequeña que perdió el Atleti. Tengo pocos amigos, como casi todo el mundo, y pienso que los míos son los mejores, así lo digo en los poemas que me salen del alma. Se me frustró uno que lo tenía ya en mente a J. M. creo que era bueno, pero escribirlo ahora sería mentira.

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  3. Enrique, al deambular hoy por tu blog me encuentro con este desagradable asunto, hace ya tiempo que no paso por el foro alaire, últimamente he dejado la poesía algo abandonada por cuestiones que no vienen al caso, y me apena encontrarme en este "regreso" con una noticia como ésta. Lo cierto es que mi paso por alaire hasta la fecha ha sido un poco de soslayo, apenas he dejado dos o tres poemas y un puñado de comentarios, pero es un foro al que tenía en estima, recuerdo que llegué a él arrastrado por tu presencia. Aunque nadie puede quitarte el disgusto que provoca esta situación, quiero expresarte mi total apoyo, ni siquiera me interesa lo que pudo pasar y lo que hayan podido decir en tu contra, nos conocemos ya de tiempo y se de tu talento como de tu talante personal, no necesito guiarme por terceros. En fin, amigo, lamento esta situación y sólo decir que el foro alaire pierde a un valioso miembro.

    Un fuerte abrazo, poeta.

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    1. No he dado explicaciones de mis salidas de tono, Toño, eres tú la primera persona a la que se las doy, quise hacerlo desde un primer momento, porque te las mereces, pero no me encontraba en un momento adecuado para reflexionar sobre mi deriva. Ante las insistencias de mi mujer para que destruyera todo lo que escribí en aquellos días, he decidido mantenerme firme, no debo perder la cara ante lo peor de mí.Teniendo toda la razón, la venalidad sentimental de Alaire es un hecho en el que me reafirmo, la perdí por una característica de mi carácter que me ha acompaña desde la adolescencia y que me ha hecho mucho daño. Pedí perdón porque hay cosas que no nos están permitidas decir independientemente de que sean verdad o mentira y de decirlas debe hacerse desde la mesura y los argumentos, nunca desde la descalificación.

      Me ayudó mucho tu sonrisa para superar ese cáliz que me preparó mi mala cabeza y te estaré agradecido siempre porque un amigo te apoya aunque sepa que estás equivocado.

      Un abrazo.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.