jueves, 24 de marzo de 2016

El Diablo engañador

      

              El Diablo engañador que utiliza la retórica para dar sentido a lo que no lo tiene aparece cuando no hay argumentos válidos para sostener lo insostenible, el excelso juego del Barça, por ejemplo, es ayudado por los árbitros cuando lo necesita.
         
Reproduzco;
F. Enrique escribió:

Creo, X, que muchas veces procesamos lo superfluo y no vemos lo principal. Como humanos que somos nos enredamos en las interrelaciones y dejamos un poco de lado la Poesía. Es evidente que prefiero a una buena persona que a un poeta excelso; no me gusta D'Annunzio a pesar de su inspirada poesía a la que lo único que le sobra es grandilocuencia. Un inspiradísimo Keats sigue sonando a pesar de su fracaso estrepitoso a todos los niveles; crítica y público, no por ser un poeta sublime sino por la humanidad y autenticidad que respira en el ruiseñor y en la urna griega. He aquí que los bloggeros exigen indirectamente para comentar a Keats que Keats les comente a ellos. A mí me resulta chocante. Yo considero a X O. uno de los poetas más atractivos de este Foro, yo le he comentado todo hasta hace bien poco, él, excepcionalmente, lo hizo una vez con uno mío. Le seguiré comentando porque me ofrece poesía, indudablemente no me cae bien, ya que pienso que tengo poesía para ser comentado. Supongo que mi poesía no le gusta por demasiado clásica y comprendo que, aunque equivocado, es sincero. Por lo tanto lo acepto, y aquí no ha pasado nada.

        La poesía siempre ha estado enferma, y hemos encontrado una fórmula para rematarla; Hacer un top diez de los mejores Blogs y comprobar que hay ejemplos de escritura en línea que no es Poesía y en los Foros pájaros que no vuelan en uno, un sentido demagógico de la democracia en otro (Votan todos los usuarios, (más por simpatía que por calidad)), y en éste se intenta mantener contentos a todos, perjudicando sin duda a los mejores. Prefiero, como ya he dicho, una buena persona que a un buen poeta. Pero al poner excelente cualquier poema que aparezca como tal debe serlo o, al menos, parecerlo o que ofrezca de ello dudas. Como usuario que no escribiera poesía, ahora no la estoy escribiendo, no me hubiera sentido atraído muchas veces a visitar el Foro, de ahí mi enfado por las muchas veces que la excelencia ni se huele. Tampoco comprendo que el altar de B. no pueda ser profanado, he leído aquí unos 24 poemas antológicos, por decir algo.
Un abrazo.

Señorita Y.

Enrique, de todas las cosas que expones en esta respuesta a M. hay algo que me parece muy desagradable; me refiero a tu mención del altar de B. No hay altares aquí; hay sí, un espacio que se ha construido con admiración y mucho amor a una poeta excelente, que nos dejó un poco huérfanos, a quienes la conocimos y tuvimos amistad profunda con ella. Has podido sugerir retomar la idea de los poemas antológicos, formaste parte de la Asociación, eres usuario del foro; ¿por qué no dejaste la propuesta en Foristas o en el espacio del foro privado o aquí mismo en prosa? Yo, por ejemplo, hubiese estado muy de acuerdo con incorporar una sección de poemas antológicos y quizá algunos más también. Sabrás como lo sabemos casi todos, que nuestros ausentes nos duelen así como imagino, te duelen los tuyos.

F. Enrique;

         Entiendes lo que quieres, no lo que debes. Me he manifestado abiertamente en contra de que poemas mediocres, y peor aún, ostenten una estrella de excelencia. No voy a cambiar de opinión. He leído mucha poesía como para caer en la trampa del efectismo inocuo. Por ahí admito tus reproches, ya que sinceramente no opinas como yo. Pero no encuentro nada malo en invitar a que B.  esté acompañada en las alturas por seres vivos que luchan cada día. Sus dos poemas antológicos, desde mi punto de vista no lo son, los tiene mejores y más apropiados para esa distinción. Permíteme dudar que B. pueda dolerte a ti más de lo que a mí me duelen mis muertos. Estamos hablando en la misma lengua pero en dialectos que no se entienden entre ellos. Te llamé buena persona hace unos días y empiezo a experimentar con melancolía el temor de haberme equivocado, soy demasiado impulsivo. Por favor haz comparaciones que se sostengan en el mismo dolor. ¿Hablaste con ella? ¿Compartiste un solo día hospitalario? ¿Superaste alguna crisis? ¿La quisiste tanto que, a veces, deseaste odiarla e incluso llegaste a pensar que no la amabas? No queda mucho espacio para lo sagrado en esta sociedad moderna, pero sigue habiendo actos y discursos que merecen ese calificativo. Me has ofendido por pedantería indisimulada, por fingir un sentimiento que a la fuerza no puede ser muy grande, ya lo dijo Leonard Cohen en el Chelsea Hotel más o menos dos veces.

I don't mean to suggest that I loved you the best,
I can't keep track of each fallen robin.
I remember you well in the Chelsea Hotel,
that's all, I don't even think of you that often.

No quiero dar a entender que te amaba mucho,
No puedo seguir el rastro de cada petirrojo caído.
Te recuerdo muy bien en el Hotel Chelsea,
eso es todo, solo de vez en cuando pienso en ti.

       Deduzco que tú recuerdas a B. como Leonard a Janis Joplin compartiendo sexo o poesía que no amor, y yo recuerdo a mis muertos varias veces cada día.

2 comentarios:

  1. Enrique, mi querido amigo, deja de torturarte con este tema, no hay mayor ciego que aquel que no quiere ver, cierra este capítulo y deja que tu río fluya. Somos muchos los que esperamos tu prosa y tu poesía, tus sueños con raíces que llegan hasta tu niñez...,déjalo, Enrique, deja que los muertos entierren a sus muertos, tú estás muy vivo, bendecido por el amor, por las musas, por la amistad.
    Tienes mi apoyo incondicional y todo mi cariño.
    Siempre.

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  2. Es un tema que hoy me quema, María, quedará atrás como tantos otros y, sin embargo, sé que habré perdido seguridad en mí mismo. Desconozco la razón, quizás mis insatisfacciones con aquello que amo, pero pierdo el control y con ello las razones se quedan en el camino y pasan a un segundo plano. Te agradezco mucho tu comprensión y tu apoyo, aunque en este caso no merezca la una ni el otro. Sé que el perdón es más divino que humano, que saber estar no significa perdonar. Cada vez más arrinconado por un defecto que espero que no sea inherente a mí mismo.

    Un abrazo, María, no sabes cuánto agradezco tu apoyo, tu confianza en mí a pesar de mi deriva.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.