viernes, 11 de marzo de 2016

A un suicida amigo

A un amante que falló en el intento y quería llamar la atención.

Mariposas disecadas
giran en libertad
y se visten en el armario
donde guardo de un gitano la camisa. 
y la luna
brilla en la soledad de las cloacas
de las almas perversas
o pervertidas que ya no tienen cura
ni sacerdote oculto
de la próxima venida de Cristo
o de la nada.

En el Puente Cristo
espero tu amarga despedida
transeúnte sin capa, sin honor ni recuerdos, 
que tu corazón no lata en los estanques
ni se rompa
contra el agua.

(6/3/2016)

2 comentarios:

  1. Genial, Enrique.
    Cuando el sol ya cansado, se sumerge sobre el ocaso dentro del cuerpo inmenso y oscuro del Ebro, yo quiero esa camisa para cantar la soleá de la locura, la guitarra la pone sobre mis manos el cierzo fiel de este valle.
    Mi abrazo, querido amigo.

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  2. Nunca he chateado con dos personas a la vez. El respeto lo primero, pero B. me estaba chuleando con su ocurrencia matinal y le dije, voy a escribir sobre tu mariposa, ahora mismo y me acordé de J. M., yo aún lo adoraba. Le pedía que no se reventara en las aguas bajas del Puente Cristo, que la vida es hermosa y sufrir es mejor que no ser nada. Así lo veo. Pero ambos tardaban un mundo en contestarme, una porque plurichatea, cráneo previligiao, y el otro porque se pensaba demasiado lo que quería sonsacarme. Amo la vida más que a nada, pero, a veces es un poco puta. Se han aprovechado de mi ingenuidad casi innata. Menos mal que no te hice daño.

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Debo tener en cuenta lo que me dijiste algún día y no escuchar tu silencio de ahora.